El Cantar III (Ruta 66) – José de Segovia

«El amor es como una amistad en la que se enciende un fuego», decía Bruce Lee. No sé si leyó la Biblia, pero es un buen resumen del amor que nos presenta el Cantar de los Cantares. Llegamos al último acto de esta parada en nuestro viaje con la versión de nuestra sintonía que hizo el argentino Ciro Fogliatta, fundador con Litto Nebbia de la mítica banda que comenzó el rock nacional en Rosario con Los Gatos y «La balsa» en 1967. El tema de El Cantar es el deseo, al que canta Bob Dylan un año antes, en 1966 con la preciosa «I Want You».

La fuerza del deseo está en la mirada, como muestra Juan José Campanella en su maravillosa película, Oscar en el 2010, «El secreto de sus ojos», basado en la novela de Eduardo Sacheri. Escuchamos varias escenas de ella, que José de Segovia comenta con la banda sonora original. Antes, sus vacilaciones nos recuerdan la canción del también tristemente fallecido Rick Ocaseck en su «Tocar y marcharse» de los Cars en 1980. Después escuchamos el clásico de Burt Bacharach en 1967, «La mirada del amor» en la seductora voz de la canadiense Diana Krall.

El reencuentro con el amor perdido está muy bien reflejado en un tema de Serrat en 1994 que se llama «Entre un hola y un adiós». Sobre esos encuentros y desencuentros trata la película que aparecen en el número uno de las listas de cine romántico con «Casablanca», que lleva el sugerente título de «Cuando Harry encontró a Sally». Escuchamos conversaciones de la historia de esta judía neoyorquina llamada Nora Ephron en 1989, que contamos con el fondo de la banda sonora original de ese joven Sinatra que es Harry Connick Jr.

Las historias de amor suelen ser de dos tipos: a primera vista, como Romeo y Julieta o la Cenicienta y el Príncipe Encantador, o pasan del choque a la pasión como La Bella y la Bestia y en su versión divinamente inspirada, El Cantar. Es el tipo de vacilación que muestra el argentino Andrés Calamaro en «Algo contigo». Acabamos con el Amor supremo que refleja el músico de Dylan convertido a la fe evangélica T-Burnett en los versos que escribió para su esposa, que conoció José de Segovia como Leslie Phillips, cuando hacía «música cristiana contemporánea», pero ahora responde al nombre de Sam Phillips: «Necesito a Dios / no una prisión sentimental / no una iglesia política / Necesito el fuego que derrita el helado mar de mi interior»…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *