viernes, febrero 23, 2024
Documetal

El hombre Elefante: Una vida estorbada por las apariencias.

Joseph Merrick era un hombre sensible y jovial que vivió en la Inglaterra Victoriana.  Su carácter apacible y calmado potenció una prodigiosa habilidad para las manualidades. Adoraba construir maquetas de los edificios que veía a través de la fría ventana del hospital de Londres. Lugar del que era un habitual. 

De pequeño liaba cigarrillos para ayudar económicamente a su familia, pero la tragedia le había marcado desde su más tierna infancia. A los 5 años se acusó  un crecimiento anómalo de piel y la aparición de algunas protuberancias.  

Poco a poco se desarrollaron más bultos en el lado derecho de su cuerpo, impidiéndole utilizar su mano derecha para desempeñar su oficio. 

Al poco tiempo la deformidad asoló completamente su cuerpo, transformándolo en un ser deforme. 

Debido a esto el pobre Merrick sólo pudo obtener trabajo como fenómeno de un circo ambulante, sufriendo las vejaciones de un público ávido de humillar al diferente. 

Estando en este circo conoció al Dr.  Frederick Treves, cirujano británico que se interesó por ayudar al joven en su enfermedad. Lo llevó al hospital e hizo que le examinaran haciéndose su amigo. 

Finalmente Joseph Merrick, «El hombre elefante», moriría por lo que parece fue un accidente el 11 de abril de 1890 en el Hospital de Células de Leicester en Inglaterra, con tan sólo 27 años. 

Este es un poema de su autoría: 

«La vida no es lo que debería ser

Ni es lo que a veces parece;

No es más que un sueño ilusorio,

Una sombra en un arroyo que fluye.»

Por eso no vivamos en las apariencias. Seamos honestos con nosotros mismos, y despertemos del sueño ilusorio que nos aprisiona. Recordemos lo que Dios nos enseña: 

“Pero el Señor dijo a Samuel: No mires a su apariencia, ni a lo alto de su estatura, porque lo he desechado; pues Dios ve no como el hombre ve, pues el hombre mira la apariencia exterior, pero el Señor mira el corazón.” (1 Samuel 16:7)

Y este será el mayor reto que debamos enfrentar en nuestras vidas.

Autor: Danesis7

Deja una respuesta