sábado, febrero 24, 2024
Biografía Stott

El infierno de Stott (22) – Biografía John Stott José de Segovia

La experiencia que tenemos de la vida es tan ambigua, que no conocemos bien sin mal. No hay bondad pura. Siempre está mezclada con intereses mezquinos. Incluso el mal que hay en este mundo, no es sin restricciones, sea por la conciencia, el gobierno, o la Providencia misma. Es casi imposible para nosotros, imaginar una bondad como la del cielo y una maldad como la del infierno. No sabemos de qué estamos hablando.

No hay doctrina cristiana tan impopular como la del infierno. Por muchos intentos que se hagan de desmantelar esta “bomba” teológica, es difícil escapar de la claridad con la que Jesús habla de ello. No es el Dios del Antiguo Testamento, como la gente cree, quien lo enseña, sino Jesús. Es difícil pasar por alto, palabras como las de Mateo 5:24-30, Marcos 9:42-48, o Lucas 16:19-31. Algunos dirán que son parábolas, metáforas, o lenguaje que no podemos tomar literalmente, pero son expresiones que nos molestan tanto, que preferiríamos que estuvieran en otros labios. Nuestros patéticos esfuerzos porque digan otra cosa de lo que dicen, coinciden sospechosamente con nuestro natural rechazo a ellas.

Para alguien con tanta conciencia del consenso histórico, como fue John Stott (1921-2011), sería impensable decir que negara el infierno. Cuando se resumen así los comentarios que hizo sobre el tema al final de su vida, no se puede hacer mayor injusticia a lo poco que dijo y escribió sobre esta cuestión. Cualquiera de los que trataron con él en aquella época, como Pablo Martínez Vila o José de Segovia , dan testimonio personal de que de que cuando se le preguntaba, nunca dijo que no creyera en el infierno. De hecho, no escribió ningún artículo o libro sobre el tema.

Las únicas referencias que todavía hoy se pueden encontrar en Internet o en cualquier sitio, son a un diálogo con un teólogo liberal llamado David Edwards, publicadas en 1988 con el título de «Essentials». Fuera de ello, no hay más que declaraciones para decir que se trataba de una mera hipótesis sobre la forma que el fuego de la condenación eterna pudiera tener de destrucción o aniquilación. Su nombre aparece, sin embargo, siempre el primero en los listados de teólogos evangélicos que hubieran cuestionado la doctrina tradicional del infierno… ¿Cómo es esto posible?

En este programa por el centenario de Stott, intentamos contestar a esa pregunta. Le oímos hablar a él sobre la muerte y a Pacler sobre el infierno. Escuchamos canciones como la del Loco Mundo de Arthur Brown en los años 60, (Fire) y el músico actual de blues, Joe Bonamassa (Burning Hell), sobre el fuego del infierno, así como la salvación de él, por el grupo mexicano Maná. Todo ello contado con la música de fondo de los adagios de Samuel Barber y Albinioni, el «Réquiem» de Mozart y la sinfonía de Gorecki…

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