El Cantar II (Ruta 66) – José de Segovia

«El amante se convierte en el ideal divino que da sentido a la vida», observa el antropólogo cultural Ernest Becker. Buscamos en el sexo y el romanticismo la trascendencia y sentido que sólo nos puede dar el Dios que nos acepta incondicionalmente por la fe en Cristo Jesús.

La mexicana Julieta Venegas está «cansada de las canciones de amor», porque «siempre hablan de un final feliz», cuando «bien sabemos que la vida nunca funciona así». Como dice la canción que hizo Neil Young para la tempranamente fallecida Nicolette Larson, «hace falta mucho amor para cambiar las cosas» (Lotta Love, 1978).

Gabino Diego es un romántico adolescente, poco agraciado, que no logra enamorar a ninguna chica, mientras el hermano que interpreta Jorge Sanz, conquista a todas en el Madrid de los 90 en «Los peores años de nuestra vida». Un día aparece en su vida la chica que hace Ariadna Gil en la ingenua comedia de Emilio Martínez Lázaro en 1994. Al tercer cántico de El Cantar se le llama «Nocturno», como la música del fallecido contrabajista de jazz, Charlie Haden, que escuchamos. Esta sección del libro muestra el desencuentro y la búsqueda del amor perdido. Su deseo se ve una y otra vez frustrado, cuando como dice Chic, «quiero tu amor» (1978). Esa pasión no correspondida es de la que habla Andrés Calamaro en la canción «Mil horas» (1983), que hizo para el mítico grupo del rock nacional argentino Los Abuelos de La Nada. En ella cuenta cómo esperaba bajo la lluvia en la calle Crámer de Buenos Aires, delante de la casa de su amor adolescente, la escritora Cecilia Szperling,

La segunda entrega de la trilogía del tejano Richard Linklater sobre la pareja del americano que hace Ethan Hawke con la francesa Julie Delpy, tras su encuentro en un tren y la noche que pasan andando por Viena, les lleva a París, «Antes del atardecer» (2004). El ya está casado y es un escritor famoso por una novela inspirada en su encuentro. Cuando le invitan a la famosa librería de habla inglesa que hay al lado del Siena, Shakesperare & Co, ella está entre el público. Tiene unas horas antes de ir al aeropuerto, para tomar un café con ella y hablar de lo que hubiera sido su vida si se hubieran reencontrado en Viena, como pensaban. Ese carácter cambiante de la vida se muestra también en nuestros «Continuos cambios de ánimo». Sobre ellos habla Paul Weller en su Consejo de Estilo, al acabar The Jam en 1984. Mientras nos consume el «Deseo» insaciable que expresa el cantautor uruguayo de origen judío, Jorge Drexler, casado con la actriz Leonor Watling.

Es la pasión que se siente cuando «Te tengo bajo mi piel», según la expresión de Cole Porter en 1936, que popularizó Frank Sinatra. El vallecano Ramoncín declaró «Como un susurro» su amor a su esposa, la modelo y madre de su hija, Diana Poliakov de madre checa y padre británico, que llegó a ser una de las musas del cine de «destape» en la Transición, El Amante de El Cantar es, sin embargo, un Rey. Lo que hace de este romance real, un amor diferente a cualquier otro. «Mi amor es rey», dice la nigeriana nacionalizada británica Sade en 1984, antes de venir a vivir en Madrid con el director español de documentales, Carlos Scola. El Cantar apunta finalmente, a ese Amor que no nos falla y sólo nos puede dar el Rey de reyes…

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