El árbol de la vida – Al trasluz con José de Segovia

El cine de Terrence Malick ha tenido siempre algo de religioso. Aunque nunca como en El árbol de la vida, se ha propuesto capturar la magia, asombro y misterio del universo. Este director de culto norteamericano -que tarda diez años en hacer una película, y no se deja ver nunca en público- obtuvo la Palma de Oro del Festival de Cannes por esta obra maestra, que no recogió -como ninguno de sus otros premios, ya que no da siquiera entrevistas-. Coproducida por su protagonista, Brad Pitt, esta obra inclasificable trata sobre lo divino y lo humano. Es una meditación sobre la vida, la presencia y la ausencia de Dios, el amor y la familia, la rebelión y el pecado, el dolor y la duda.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.