Preso en Roma, lo único que le preocupaba era el Evangelio | La Semilla

Preso en Roma, lo único que le preocupaba era el Evangelio | La Semilla

La Semilla de hoy sigue el devocional de John Stott sobre Filipenses 1:27-30. Pablo escribe encadenado a un soldado romano, sabiendo que puede morir, y lo único que le inquieta no es su suerte, sino qué pasará con el Evangelio cuando él ya no esté. De ahí salen cinco llamados a la iglesia de Filipos: vivir de manera digna, estar firmes, contender por la fe, trabajar unidos y sufrir por Cristo. El Pr. Lucho comparte la reflexión en El pulso de la vida.