Åsa Larsson, la escritora que dejó la iglesia y no pudo dejar la Biblia | El sueño se ha acabado

Izabella Scorupco y Mikael Persbrandt en «Aurora Boreal» (Solstorm, 2007)

El cuerpo del predicador más famoso de Suecia aparece mutilado en una remota iglesia cerca del Círculo Polar. Así arranca «Aurora Boreal», la primera novela de Åsa Larsson, una abogada que se crió en el laestadianismo y militó cinco años en una iglesia libre carismática. José de Segovia recorre la historia, escucha a la autora —«suelo echarle la culpa a la Biblia»— y se detiene en la puerta de atrás de nuestras congregaciones: hablamos mucho de los que entran y muy poco de los que salen.