Sangre en el cepillo o en la almohada no es un detalle sin importancia: la Dra. Bernarda Alcántara explica en El pulso de la vida por qué se inflaman las encías, qué las hace sangrar aun con buena higiene y en qué momento el problema deja de ser la encía y pasa a ser el hueso.
Casi todo el mundo ha visto alguna vez el cepillo teñido de rojo y ha seguido con su día. Es, quizá, el síntoma más ignorado de la boca. En su consultorio semanal, la doctora Bernarda Alcántara dedicó su espacio a desmontar esa costumbre: unas encías que sangran están avisando de algo, y lo que hay al final del camino —si nadie escucha el aviso— es la pérdida de los dientes.
Ideas clave
- Encía sana = rosada, con textura de piel de naranja. Si pierde el color, hay gingivitis.
- Gingivitis desatendida → periodontitis: se afecta el hueso y los dientes se mueven.
- Sangran también por falta de hierro o vitamina C, anemia y estrés.
- Si la higiene no basta: estudio bacteriológico para saber qué bacteria atacar.
- Revisión cada seis meses · 606 702 221.
Gingivitis: cuando la encía pierde su color
El cepillo que sale teñido de rojo por la mañana, la almohada manchada tras una noche de sueño. Son escenas que mucha gente normaliza y que, según la doctora Bernarda Alcántara, no deberían normalizarse nunca. Cuando la encía se inflama, el cuadro tiene nombre: gingivitis.
El primer aviso es el color. Una encía sana es rosada, con una superficie que recuerda a la piel de la naranja; la encía inflamada pierde ese tono natural y se enrojece. La inflamación puede aparecer tanto en las muelas como alrededor del cuello de los dientes de delante, y en la mayoría de los casos la culpable es la placa dental que queda atrapada cuando el cepillado no llega donde tiene que llegar.

De la encía al hueso: la periodontitis
Si la gingivitis se desatiende, la inflamación no se queda en la encía: alcanza el hueso que sostiene los dientes. Ahí deja de llamarse gingivitis y pasa a ser periodontitis. Y con el hueso comprometido llega lo que nadie quiere oír: los dientes empiezan a moverse y pueden acabar cayéndose.
Por eso la doctora insiste en el mensaje central de su espacio: una encía que sangra es un signo de alerta, no una molestia menor que se pasa sola. Es el momento de acudir al dentista, no meses después. Según lo que muestren la radiografía y la valoración física, el tratamiento irá desde mejorar la higiene hasta curetajes o cirugía periodontal.

Hierro, vitamina C y estrés: las causas que no están en la boca
No todo se explica por el cepillado. La doctora Alcántara señaló varios factores que hacen sangrar las encías aun teniendo una buena higiene. En las mujeres, la deficiencia de hierro es una causa frecuente; también la falta de vitamina C. Cuando hay anemia, las encías sangran con facilidad por más que se cuide la boca.
Y luego está el factor que atraviesa la vida moderna: el estrés. Una temporada tensa en el trabajo o una época de exámenes en los jóvenes —esos días en que además salen granos en la cara— se traduce también en encías inflamadas. Cuando la gingivitis se cronifica, puede llegar a doler como si fuera un dolor de muelas.
«Cuando las encías están sangrando es un signo de alerta: hay que acudir al dentista para que te realice el tratamiento adecuado.»

El estudio bacteriológico: cuando la higiene no basta
Hay pacientes que hacen todo bien —mejoran la higiene, se someten a los tratamientos— y la enfermedad sigue ahí. En esos casos, explicó la doctora, el problema no se resuelve insistiendo con lo mismo: hay que averiguar qué bacteria concreta está causando el daño.
En Clínica Alcántara, a los pacientes con enfermedad periodontal se les hace primero un estudio bacteriológico, y el tratamiento se decide según ese resultado, dirigido a reducir la bacteria que está atacando la encía y el hueso. A partir de ahí, revisiones periódicas cada seis meses, ajustadas a la condición de cada paciente.
El versículo de la doctora
Como cada miércoles, la doctora Alcántara cerró su espacio con un versículo: «Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar» (1 Pedro 5:8, RVR1960). «Las tentaciones están ahí a flor de piel», recordó, invitando a la sobriedad y a la oración constante.
Clínica Alcántara está en la Avenida Monforte de Lemos, 137, primer piso, puerta 4. El horario de verano es de lunes a viernes de 10 a 14 y de 16 a 20:30 h, y los sábados con cita previa. Consultas y citas por teléfono o WhatsApp: 606 702 221.
Referencias
- Ser sobrios y velar: 1 Pedro 5:8, RVR1960 («Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quién devorar»). El versículo con el que la doctora Alcántara despidió su espacio.
- Gingivitis y periodontitis: terminología y evolución de la enfermedad periodontal según lo expuesto por la Dra. Bernarda Alcántara en su consultorio semanal de El pulso de la vida (Dynamis Radio, 15 de julio de 2026).
- Clínica Alcántara: Avenida Monforte de Lemos, 137, primer piso, puerta 4 (Madrid). Teléfono y WhatsApp: 606 702 221.
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Temas Bernarda Alcántara · salud dental · encías · gingivitis · periodontitis · sangrado de encías

Sobre la autoraDra. Bernarda Alcántara es odontóloga con más de 20 años de experiencia. Máster en Odontología Integral y Cirugía por la Universidad de Nebrija y graduada en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), en la República Dominicana. Cada semana firma Salud dental, su espacio de divulgación sobre salud bucodental en El Pulso de la Vida.