Stephen King escribió It en plena adicción a la cocaína y la dejó, según contó en 2014, por su nueva fe en Dios. José de Segovia repasa la novela, la miniserie de 1990 y la pregunta que queda: qué hacemos con nuestros miedos.
«El miedo tiene un poderoso efecto en nuestra vida. Cuando nos domina, nos puede llegar a paralizar, pero también a cometer grandes errores. Nos puede llevar a hacer cualquier cosa. No hay, sin embargo, peor miedo que el terror imaginado, lo que pensamos que puede ocurrir y no existe más que en nuestra cabeza.» Así abre José de Segovia esta entrega de Al trasluz, dedicada a Eso (It), la novela que Stephen King publicó en 1986. Según De Segovia, King no solo quiso reflejar con ella «la cultura del miedo que había en la era Reagan, sino el fin de la inocencia que acompañaba a la generación de los 60 tras el asesinato de Kennedy»: un grupo de niños de la idealizada América de los 50 que se reencuentra a finales de los 80 para enfrentarse a sus fantasmas, «aunque tengan la forma de un siniestro payaso».
Un pueblo con un monstruo en las entrañas
«Este es uno de esos libros íntimos de King, lleno de recuerdos de esa infancia perdida que sitúan el territorio familiar de Maine. Los escenarios de la historia se pueden incluso localizar en el pueblo donde todavía él vive, Bangor. Allí están todavía los terrenos de los Barrens, donde se forma el Club de los Perdedores; la estatua del gigante, la figura de ese legendario leñador del folclore estadounidense que se llama Paul Bunyan; el canal; la torre del depósito de agua.»
«Logra convertir así la intrahistoria, lo que es su propia experiencia y vida personal, en el cuadro de toda una nación, tomando ese ejemplo de la América profunda y el paso histórico de lo que fue el sueño de esa sociedad ideal de los 50 a la realidad deprimente de los 80.»
La novela arranca en el otoño de 1957, con un barco de papel que baja por el arroyo de una calle anegada de lluvia en Derry. De Segovia lo explica así:
«La idea de King desde el principio era desvelar ese monstruo oculto que hay en las entrañas de un pueblo tan tranquilo y apacible como es Derry, típico de esa pequeña localidad de la América profunda en que desarrolla muchas de sus historias.»

«Toma la forma de aquello que más miedo te da»
«El payaso en realidad es solamente una de las formas que toma Eso, que es como se llama el libro: It, Eso. Como los boggarts, por ejemplo, de Harry Potter, toma la forma de aquello que más miedo te da, por citarla, como siempre precisa Hermione en las historias de Potter. O sea, asume la apariencia de lo que más aterroriza a la persona con la que está en contacto.»
«En la década de los 50, en que se desarrolla la primera parte de esta novela muy extensa, toma la forma de monstruos del celuloide clásico. Es la época de la Universal, con el hombre lobo, la momia, Drácula, Frankenstein. Eso aterrorizaría a un niño de los 50. La genialidad de King, por supuesto, es que él toma la figura aparentemente más inocente e inofensiva, que es la del payaso Pennywise.»
La miniserie de 1990, más fiel que el cine
«Hay muchas adaptaciones de la obra de King al cine y a la televisión, incluidas algunas que muchos no relacionarían con el maestro del terror. Por ejemplo, Cuenta conmigo (Stand by Me), del año 86, o Cadena perpetua, una de las grandes películas favoritas de muchos, que se llama en realidad The Shawshank Redemption, del año 94, una de las historias del libro Las cuatro estaciones; así como La milla verde, del 99.»
«Una versión de It ha arrasado en las taquillas de los cines en dos partes, batiendo récords de audiencia. Pero es una película comercial. Vemos que está hecha por un argentino, Andrés Muschietti, pero es un típico producto de la Warner. La historia, sin embargo, está más fielmente reflejada en una versión televisiva que apareció el año 1990.»
«La nueva versión traslada la acción del 58 al 89 para conectar con el público más joven, lo que la deja bastante lejos del original, que es en el fondo un cuadro histórico. La obsesión que tiene siempre King por las fechas, las marcas, todo lo que es característico de un momento, se pierde en esta última versión.»
En la miniserie, Pennywise lo interpretó Tim Curry, fallecido el pasado agosto. De Segovia subraya cómo está rodado el arranque:
«Lo característico de este comienzo de esta primera versión es que, de hecho, las dos muertes con las que comienza son totalmente fuera de plano; no las vemos. El propio niño, Georgie, que entendemos que ha muerto al comienzo, lo que vemos es su entierro, no vemos la forma en la que muere. Así que no estamos ante una típica película de terror, como ocurre muchas veces con las historias de King: es más la sugerencia, lo que da a entender, que lo que quiere mostrar visualmente.»
«Es obvio que está hablando de los miedos que todos tenemos desde la infancia. De ahí que los crímenes sean siempre desapariciones, asesinatos de niños. La única chica que hay de los siete amigos, Bev, esconde los abusos que forman la historia oculta también de esa América respetable, que alberga la pobreza de familias; siempre son en sus personajes personas bastante marginadas, maltratadas, fuera realmente de lo más popular y aceptable.»

King: «Quería que toda la ciudad estuviera embrujada»
El programa incluye al propio King contando, en una entrevista, cómo nació la novela:
«Cuando escribí It, hay que tener en cuenta que tenía unos 30 años y era muy ambicioso. Por entonces sentía que podía comerme el mundo, en el sentido literario. Me dije: quiero coger un pueblo americano, algo más grande que un pueblo, digamos una ciudad pequeña, y hacer que toda ella esté embrujada.»
«Lo que acabó de decidirme fue descubrir que bajo mi ciudad había toda una red de alcantarillas y que mucha gente ya no sabía adónde iban. Los planos se habían perdido. [...] Cogí Bangor, su geografía y algunas de sus leyendas, inventé otras y utilicé todo aquello como estructura para mi libro, que trata de la imaginación, de las leyendas y de cómo crecen estas cosas.»
«Ese peso histórico es el que uno echa de menos en la versión actual del director argentino, donde, al ser todo en tiempo actual, se pierde la perspectiva clave, tanto en el libro como en la primera versión televisiva, anclada en una geografía, pero también en un pasado», responde De Segovia. La miniserie, recuerda, se rodó en New Westminster (Columbia Británica, Canadá), dirigida por Tommy Lee Wallace, «muy unido a John Carpenter», que «juega siempre con la sugerencia, lo que no podemos ver tan claramente».
De la iglesia metodista a la cocaína
«La fuerza que tiene el mal en las novelas de King viene sin duda de su educación cristiana. Creció en la Iglesia metodista, iba al culto cada domingo y a una escuela bíblica de verano. Cuando Stephen King estaba en el grupo de jóvenes de esta iglesia protestante, le surgieron dudas; por ejemplo, cuando le enseñaban que los católicos irían al infierno por su idolatría, pensaba en su tía Molly, que se había hecho de la Iglesia de Roma al casarse con un católico. Tenía once hijos y uno de ellos además era muy amigo de Stephen. Eso le hace en cierto sentido alejarse de la fe, hasta caer en su serio problema de adicción.»
«No fue hasta una extensa entrevista que concedió a la revista Rolling Stone el año 2014 que King cuenta que no solamente había sido alcohólico, algo que conocíamos por la historia de El resplandor y otras muchas, sino que había comenzado a tomar cocaína en el año 78, cuando escribía esta historia, y que mantuvo la adicción hasta el año 86. La sorprendente revelación que hace es que había dejado ya la droga juntamente con la bebida por su nueva fe en Dios.»
«El problema de Stephen King con el alcoholismo era conocido por muchos, pero nadie sabía de esa adicción a la droga durante ocho años. Él era un escritor de éxito entonces, un hombre de familia además. En la entrevista en que lo desvela, Rolling Stone, dice también que su libro Misery es en realidad sobre la cocaína. Dice: “Annie Wilkes es la coca”.»

Reencuentros y secretos sepultados
En la segunda parte, los niños de entonces, ya adultos, reciben la llamada de volver a Derry. De Segovia explica por qué engancha:
«Esta es una historia que fascina también por esa experiencia que muchos tienen de volver a encontrarse con personas que conocían de la infancia, en el colegio, y años después empiezan a encontrarse y hablar, no solamente de lo que ha sido su vida en ese tiempo, sino sobre todo de lo que recuerdan del pasado.»
«El atractivo de estas historias de reencuentro es cómo a lo largo de veinte años uno puede reinventar su vida y, sin embargo, mantener ocultos esos traumas del pasado, secretos que han quedado allí sepultados y que solamente aquellos que los vivieron a tu lado conocen íntimamente de ti.»
«Todos tenemos preocupaciones, cosas que nos producen ansiedad, que sentimos que no podemos controlar. Y a veces nos parece que no podemos soportar esa tensión, que nuestros miedos van a acabar con nosotros, como los protagonistas de It. Temores todos tenemos. La cuestión es qué hacemos con ellos.»
«Todos llevamos cargas que tememos que nos van a aplastar en el camino de la vida. La compañía de amigos como este Club de los Perdedores te puede servir de ayuda, incluso de consuelo, pero no te puede librar de tus problemas. Los miedos los llevas dentro, por ese mal que King ha descubierto que hay dentro de cada uno de nosotros.»
«Solamente hay uno que lo ha cargado sobre su espalda, hasta la muerte misma, para que no tengamos que ser aplastados por él.»
«Solamente hay uno que lo ha cargado sobre su espalda»
«La historia de It es cómo hacemos con nuestros miedos. El apóstol Pedro, en el Nuevo Testamento, dice que no hay mejor lugar donde dejarlos que en las manos de aquel que cuida de nosotros. Estas palabras son un eco de un salmo, el 55, que muestra la preocupación por lo que puede suceder en el futuro, el dolor de las experiencias amargas. Y la buena noticia es que el creyente puede descargar esa ansiedad en Dios, “porque él tiene cuidado de vosotros”, dice Pedro.»
«Los únicos hombros que pueden librarnos de esa carga son los de aquel que la llevó hasta ser aplastado por ella en la cruz del Calvario. Puede haber alguien que te quiera, que te escuche, te entienda, pero no va a poder tomar tu problema, no va a poder sufrirlo él en tu lugar. Solamente hay uno que lo ha cargado sobre su espalda, hasta la muerte misma, para que no tengamos que ser aplastados por él. Y es en ese su cuidado que estamos seguros.»
Programa emitido en El pulso de la vida de Dynamis Radio y editado para facilitar la lectura: se han suprimido muletillas y repeticiones propias de la oralidad, sin alterar el contenido. Las palabras de Stephen King proceden de la entrevista traducida que se escucha en el programa. La música original, el diseño sonoro y la realización técnica son de Daniel Panduro; el texto y la locución, de José de Segovia. El audio íntegro está al principio del artículo.
Referencias
- 1 Pedro 5:7 (RVR1960): «echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros».
- Salmo 55:22 (RVR1960): «Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo».
- Stephen King, It (Nueva York, Viking, 1986). En español, It (Eso).
- It, miniserie de televisión (ABC, 1990), dirigida por Tommy Lee Wallace, con Tim Curry como Pennywise.
- Andy Greene, «Stephen King: The Rolling Stone Interview», Rolling Stone, 31-10-2014: rollingstone.com.
- «Tim Curry, who found cult stardom in ‘Rocky Horror Picture Show,’ dies at 80», The Washington Post, 26-08-2026: washingtonpost.com.
- Imagen destacada: Gary Hart y Stephen King en la campaña presidencial de 1984. Foto: Bernard Gotfryd, dominio público (Biblioteca del Congreso de EE. UU., vía Wikimedia Commons).
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En antena: Dynamis Radio 87.5 FM (Madrid), de lunes a viernes de 8 a 11 h.
Sobre el autorJosé de Segovia Barrón (Madrid, 1964) es periodista, teólogo y pastor. Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, estudió Teología Sistemática en la Universidad de Kampen (Holanda) y Estudios Bíblicos en la escuela de Welwyn (Inglaterra). Es pastor de la Iglesia Reformada de Madrid, en el barrio de El Salvador (Ciudad Lineal), y presidió la Comisión de Teología de la Alianza Evangélica Española entre 2001 y 2015. Enseña en la Facultad Internacional de Teología IBSTE (Castelldefels), el Centro Evangélico de Estudios Bíblicos de Barcelona, la Facultad de Teología UEBE de Alcobendas y la escuela de Welwyn. Desde 2002 firma una columna semanal en Protestante Digital y ha publicado una docena de libros sobre cine, música, arte y fe. En El Pulso de la Vida firma Al trasluz, Ruta 66 y El sueño se ha acabado.