Alta sensibilidad: un don que hay que conocer | Rosario Jiménez

Entrevista · Rosario Jiménez

La coach y escritora Rosario Jiménez Echenique, experta en personas altamente sensibles, cuenta en El Pulso de la Vida cómo un burnout le enseñó a cuidarse, qué talentos esconde este rasgo y por qué las iglesias pueden ayudar en la salud mental. Presenta además su taller gratuito del 3 de octubre en Madrid.

Alta sensibilidad: un don que hay que conocer | Rosario Jiménez

El Pulso

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Casi una de cada tres personas procesa el mundo con más intensidad que el resto: más ruido, más detalle, más emoción. No es una enfermedad, pero ignorarlo puede pasar factura. Rosario Jiménez Echenique, coach especializada en alta sensibilidad y autora de dos libros sobre el tema, lo sabe por experiencia propia. En la segunda hora del programa del 22 de septiembre conversó con Daniel Panduro sobre desafíos, hábitos, talentos y fe.

Ideas clave

  • La alta sensibilidad es un rasgo neutro, no un trastorno: afecta a cerca del 30 % de la población.
  • Ruido, prisa y exigencia pueden llevar a las PAS a la saturación y al burnout.
  • Una pausa de 20 minutos al día ayuda a reequilibrar el sistema nervioso.
  • Talentos reflexivo, relacional, creativo, espiritual y ético: se pueden potenciar a cualquier edad.
  • Taller gratuito el 3 de octubre, 18.00, Iglesia Evangélica Bethel (Madrid).

Un sistema nervioso que siente más

Daniel Panduro. En otras ocasiones ya nos has hablado de las personas altamente sensibles, pero para quien se incorpora ahora y no conoce el término: ¿qué es una persona altamente sensible?

Rosario Jiménez. Es aquella que se ve afectada más fuertemente por lo que experimenta. Yo me considero una persona altamente sensible; lo descubrí en mí, en mi hijo y en mi madre, porque hay cadenas generacionales de personas altamente sensibles en las familias. Nuestro sistema nervioso es más sensible, más reactivo que el de otras personas. Procesamos la información y las emociones con más intensidad, nuestra percepción es más profunda, captamos detalles sutiles y, como consecuencia, a veces nos saturamos antes que otros.

Es importante aclarar que no es un trastorno ni ninguna enfermedad, sino un rasgo de personalidad neutro. En la población hay tres grados de sensibilidad —alto, medio y bajo—, como una campana de Gauss. Y esa diferencia marca mucho nuestra forma de interpretar la realidad y de reaccionar ante los estímulos; interviene en nuestro día a día muchísimo más de lo que imaginamos. Desde que lo descubrí me puse a estudiarlo a fondo, porque me pareció desconocido y, a la vez, fascinante.

Ruido, prisa y exigencia: cuando el mundo satura

Daniel Panduro. Vivimos en un mundo cada vez más ruidoso, más rápido y más exigente. ¿Cuáles son los principales desafíos de las personas altamente sensibles y qué efectos tiene eso en su salud mental?

Rosario Jiménez. Para una persona altamente sensible como yo, esos tres factores no son simples incomodidades: pueden convertirse en detonantes de una sobrecarga emocional y física muy importante. El ruido constante genera saturación sensorial, irritabilidad y un cansancio extremo, y a veces incluso dolor físico, como jaquecas o tensión muscular, porque nuestro cuerpo somatiza mucho. La velocidad del entorno, tan propia de la cultura occidental, produce la sensación de no poder seguir ese ritmo frenético, y eso genera estrés: procesamos de forma más profunda y, por tanto, más lenta. Pueden aparecer bloqueos, dispersión mental o dificultad para concentrarse.

Y la exigencia permanente puede generar baja autoestima, por creer que no eres suficiente, y una mayor vulnerabilidad a la ansiedad o la depresión, que ya sí son patologías. También un agotamiento emocional y mental que suele manifestarse en el trabajo. Por desgracia, es común que muchas personas altamente sensibles sufran el síndrome de estar quemado.

Rosario Jiménez durante una sesión de coaching
Rosario Jiménez en una sesión de coaching: «Mi dolor pasado puede ser útil para las personas con las que trabajo hoy».

«Aprendí a cuidarme sin culpa»

Yo misma lo viví en 2008. Fueron unos meses muy duros que superé, gracias a Dios, pero que me marcaron y me hicieron ver que tenía que aprender a cuidarme, a no ser tan autoexigente y a enfocar mejor mi vocación de servicio. No prestaba atención a las señales que me daba mi cuerpo, no ponía bien los límites con los demás y no me conocía como persona altamente sensible; no sabía cómo funcionaba. Eso me ponía en una situación muy vulnerable, de peligro.

Empecé un trabajo de desarrollo personal, aprendí a cuidarme más, sin culpa, y a entender cómo funcionaba mi mundo interior, ese mundo de creencias, emociones y pensamientos que para mí era casi desconocido. Ha habido un antes y un después en el que Dios ha usado el coaching para trabajar profundamente conmigo. Por eso me gusta tanto mi trabajo como coach: siento que mi dolor pasado, cuando viví aquel burnout, puede ser útil para las personas con las que trabajo hoy.

Rosario Jiménez con una taza de Alma PAS
«Hacer una pausa de veinte minutos durante el día es clave», recomienda Rosario Jiménez.

Veinte minutos de pausa al día

Daniel Panduro. Muchas veces no se entiende lo que está ocurriendo, porque no se ve la causa de forma tan directa. ¿Qué estrategias ayudan a las personas altamente sensibles en su día a día? ¿Qué papel juegan los hábitos, el autocuidado y el entorno?

Rosario Jiménez. Los hábitos de autocuidado consciente son los grandes aliados de las personas altamente sensibles, sin duda. Protegen la salud física y mental no solo de adultos y jóvenes, sino también de los niños. El tema me apasiona, y por eso escribí junto a Débora Rodrigo el libro 40 hábitos para peques altamente sensibles, que se puede conseguir en Amazon, en Fnac o en la web de la editorial, Ob Stare, donde también se pueden ver algunas páginas por dentro. Muchos de esos hábitos sirven igualmente para las PAS adultas.

Por compartir uno concreto: hacer una pausa de veinte minutos durante el día es clave. Fíjate qué hábito tan sencillo y gratuito, pero nos cuesta porque estamos sobreactivados por todo lo que tenemos que hacer. Detenernos nos ayuda a no pagar las consecuencias de un ritmo de vida acelerado, como el estrés, el insomnio o incluso la ansiedad. Esos veinte minutos permiten recuperar el equilibrio de un sistema nervioso más reactivo. Se pueden hacer en silencio, con audios de respiración relajante o con un escáner corporal, para atender a lo que nos dice el cuerpo y, si hay una zona tensa, darnos un automasaje o hacer algún estiramiento. Esos audios los ofrezco gratis en mi web, almapasmadrid.es, en el apartado de recursos gratuitos.

Y a las PAS que quieran trabajar su crecimiento personal de forma preventiva y conocerse más a fondo, les recomendaría lo que yo hice hace unos años: trabajar con una coach experta en alta sensibilidad. Es lo que ofrezco hoy como profesional, y empecé experimentándolo como clienta.

Cinco talentos que se pueden potenciar

Daniel Panduro. Estos hábitos sirven también a quienes no son PAS: el estrés, el insomnio y la ansiedad no son ajenos a nadie. ¿Puede la alta sensibilidad convertirse en una fortaleza? ¿Qué ejemplos nos darías?

Rosario Jiménez. Sí. Hay una serie de talentos innatos que tenemos porque nuestro sistema nervioso, y en concreto el cerebro, funciona de otra manera, y se pueden potenciar. Está el talento reflexivo: analizamos a fondo cualquier experiencia antes de reaccionar, y eso nos hace más estratégicas y nos ayuda en el trabajo, en las relaciones y en la toma de decisiones. El talento relacional: captamos matices del lenguaje corporal, del tono de voz o del estado de ánimo, y eso nos hace, en potencia, excelentes mediadoras, terapeutas, docentes o líderes con conciencia emocional. Hay que trabajarlos, claro, siempre hay esfuerzo, pero no es lo mismo tener un talento innato que no tenerlo.

También el talento creativo: pruebas de resonancia magnética funcional muestran más actividad en las zonas del cerebro relacionadas con la creatividad, lo que se traduce en imaginación, sensibilidad estética y talentos artísticos, literarios o musicales. El talento espiritual: nos hacemos preguntas profundas sobre el sentido de la vida y la conexión con algo mayor. Por eso hay una mayor concentración de PAS en las iglesias evangélicas: en la población general, según estudios recientes, hablamos de un 30 %, pero en nuestras iglesias el porcentaje es mayor. Y el talento ético: un fuerte sentido de lo correcto, del impacto de nuestros actos y del cuidado de los demás y del planeta. No significa que no metamos la pata, pero suele haber ese freno ético. Son talentos maravillosos que aportan a la sociedad; se trata de reconocerlos y potenciarlos.

Rosario Jiménez escribiendo en su portátil junto a su libro
«Descubrí hace cuatro o cinco años que soy una PAS creativa y me lancé a escribir».

Nunca es tarde para desenterrar un talento

Daniel Panduro. ¿Y cómo se detecta cuál es el talento de cada persona?

Rosario Jiménez. En los niños, algo que pueden observar los padres es qué les gusta hacer en su tiempo libre y en qué actividad entran en lo que se llama estado de flujo, cuando se les pasa el tiempo volando. Quizá se sienten atraídos por un instrumento, pintan, cantan, bailan, son muy sociables o hacen preguntas espirituales profundas, más elevadas de lo normal para su edad. Observar lo que les nace de forma natural es una pista para descubrir y desarrollar esos talentos.

Te lo pongo como madre, porque para mí ha sido un desafío observarlos en mi hijo. Pero nunca es tarde para desarrollar talentos que teníamos enterrados, que ni sabíamos que existían o que no reconocíamos por una baja autoestima. Yo descubrí hace cuatro o cinco años que soy una PAS creativa y me lancé a escribir. Además del libro de los hábitos, he escrito Maxi y el petirrojo sensible de la Dehesa de la Villa, un cuento, casi una parábola, sobre un petirrojo altamente sensible que afronta desafíos en el bosque, con información para padres y docentes; lo ha publicado la editorial Sar Alejandría y se puede comprar en su web. Si me dices hace unos años que iba a escribir libros sobre esto, no te lo habría creído. Pero nunca es tarde: Dios nos ha dado los talentos para que los desarrollemos, no para que los enterremos bajo tierra, sino para ponerlos al servicio de los demás.

«Dios nos ha dado los talentos para que los desarrollemos, no para que los enterremos bajo tierra, sino para ponerlos al servicio de los demás»

Rosario Jiménez

La iglesia y la salud mental

Daniel Panduro. El 10 de octubre se celebra el Día Mundial de la Salud Mental. ¿Qué papel pueden jugar nuestras iglesias evangélicas en el cuidado de la salud mental, especialmente de las personas altamente sensibles?

Rosario Jiménez. Creo que es clave que desde las iglesias se puedan ofrecer talleres divulgativos sobre salud mental, porque hoy está en peligro: hay muchos problemas en la población y las personas necesitan información, respuestas, saber qué les pasa. En el caso de la alta sensibilidad, aunque no es un rasgo patológico, siendo sinceros puede ser un factor de riesgo para la salud mental si uno no sabe que es altamente sensible y no lo gestiona de forma consciente.

Rosario Jiménez con sus libros sobre alta sensibilidad
Rosario Jiménez con «40 hábitos para peques altamente sensibles» y «Maxi y el petirrojo sensible de la Dehesa de la Villa».

Taller gratuito: «Descubriendo el don de la sensibilidad»

Por eso ofrezco el taller Descubriendo el don de la sensibilidad, el sábado 3 de octubre, de 18.00 a 20.00 aproximadamente, en la Iglesia Evangélica Bethel (calle Fernando Díaz de Mendoza, 3, Carabanchel, Madrid), cerca del metro Marqués de Vadillo, línea 5. En la web de la iglesia, iglesiabethel.es, explican bien cómo llegar. Es gratuito, sin inscripción previa y con aforo limitado, así que recomiendo llegar unos minutos antes.

Al ser introductorio, veremos puntos muy concretos. Primero, herramientas de valoración para saber si eres PAS o no: será muy dinámico y cada persona saldrá con claridad. Aunque se centra en jóvenes y adultos, también interesa a padres de niños que podrían ser altamente sensibles, porque cuanto antes se conozca, mejor para la crianza; lo sé como madre de un chaval altamente sensible que ahora tiene quince años. Después, hábitos de autocuidado específicos y opciones para seguir aprendiendo: libros, documentales, programas. Hay mucha más información en el mundo anglosajón, porque el rasgo lo descubrió en 1991 la psicóloga norteamericana Elaine Aron, pero cada vez se divulga más en español. Y habrá un espacio para dudas, que suele ser muy rico: muchas veces aprendemos por resonancia, cuando otra persona pone palabras a lo que yo todavía no sabía formular.

Quien tenga dudas sobre el taller o sobre la alta sensibilidad puede escribirme a rosario.je@outlook.es.

Conocerse para relacionarse mejor

Daniel Panduro. Para terminar, ¿qué quieres añadir?

Rosario Jiménez. Dar gracias por la oportunidad. Me encanta la radio; es mi medio favorito, porque acompaña e informa sin pedir demasiado: puedes escucharla paseando o conduciendo. Y animar a los oyentes que sospechen que son altamente sensibles, o que tengan un hijo, una pareja o una madre que pueda serlo, a aprovechar esta oportunidad. Cada taller supone un esfuerzo y no lo hago tan a menudo como me gustaría. El autoconocimiento no solo ayuda en la gestión personal del día a día, sino también en la crianza, en la pareja, con los compañeros de trabajo y con los hermanos de la iglesia. Merece mucho la pena.

Entrevista editada para su lectura a partir de la conversación emitida en directo: se han eliminado repeticiones propias de la oralidad y se ha condensado alguna respuesta, respetando las palabras de la entrevistada.

Referencias

  • Rodrigo Ruiz, D. y Jiménez Echenique, R. (2024). 40 hábitos para peques altamente sensibles. Cómo identificar a un NAS y poner en marcha una crianza consciente. Ob Stare. obstare.com
  • Jiménez Echenique, R. Maxi y el petirrojo sensible de la Dehesa de la Villa. Editorial Sar Alejandría.
  • Aron, E. N. (1996). The Highly Sensitive Person. Broadway Books (ed. esp.: El don de la sensibilidad, Obelisco). Investigación de Elaine Aron sobre la sensibilidad de procesamiento sensorial desde 1991.
  • Alma PAS Madrid — recursos gratuitos de Rosario Jiménez: almapasmadrid.es
  • Iglesia Evangélica Bethel, Madrid: cómo llegar
  • Mateo 25:14-30 (parábola de los talentos), RVR1960.

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Temas  Alta sensibilidad · Salud mental · Autocuidado · Crianza · Rosario Jiménez

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