Nuestro buen amigo Jaume Llenas va a estar hablándonos de un tema de actualidad: el voto evangélico.
Continuamos el viaje en la tercera hora en El pulso de la vida, ya con la última sección que tenemos para esta mañana, y es el tiempo de la exhortación con Jaume Llenas, quien tengo el gusto de verle, de contemplar ahí su rostro, porque tenemos la conexión a través del vídeo.
Ideas clave
- «El voto evangélico no existe»: irá repartido entre varios partidos.
- Protestantes afroamericanos y evangélicos latinos se desplazan hacia los demócratas.
- «El espacio público es de todos».
- Reducirse a tres temas convierte a los evangélicos en voto cautivo.
- «Queremos una silla en la mesa, no quedarnos con la mesa».
¿Qué es eso del voto evangélico?
Daniel PanduroMe envió mi padre un mensaje y me dijo que ibas a hablar acerca del voto evangélico, ¿verdad?
«Un tema complejo, un tema complicado y que se da mucho a generalizaciones. Y me gustaría hacer distinciones, comenzar hablando de otros países y venir a España para terminar, porque estamos casi a punto de comenzar la campaña electoral de las elecciones del 29 de noviembre».
«¿Qué es eso del voto evangélico? Normalmente se utiliza como una especie de categoría general que dice: el voto evangélico va a la derecha o a la ultraderecha. Y me gustaría matizar, porque las cosas no son tanto así, sino que hay una diversidad muy grande. A veces me pregunto si podemos hablar del voto evangélico como una categoría o tenemos que ser mucho más precisos, porque es mucho más diverso de lo que luce».
«Eso existe, pero no es la única realidad»
«Vamos a ver algunas cosas de lo que ha sucedido en Estados Unidos en estas elecciones de medio mandato. Aún no tenemos todo el análisis, porque están en pleno recuento; entonces no podemos decir que tenemos datos totalmente fiables. […] Yo recomiendo mucho unos estudios de un sociólogo de la religión norteamericano que se llama Ryan Burge, y le sigo desde hace mucho tiempo».
«El voto blanco evangélico sigue siendo un voto muy ligado al Partido Republicano y se ha incrementado desde la era Trump. Sí, eso existe, es una realidad, pero no es la única realidad que existe. Vemos que los protestantes afroamericanos, por ejemplo, que es otra categoría dentro del mundo protestante, votan mayoritariamente, y en esta elección se ha notado aún un desplazamiento más grande, hacia los demócratas. Si miramos también el voto evangélico latino, se ha desplazado también hacia los demócratas».

James Talarico: «Ama a Dios, ama también a tu prójimo»
«Antes había candidatos evangélicos dentro del Partido Demócrata, pero no hacían ostentación de su categoría de evangélicos, así como lo hacían los candidatos dentro del Partido Republicano. Y en cambio estamos encontrando varios candidatos; quiero hablar de uno muy específico, que es James Talarico. James Talarico es senador por Texas, ha arrebatado a los republicanos una sede que era totalmente republicana de toda la vida, y lo ha hecho específicamente con una ostentación muy evidente de su categoría de cristiano evangélico».
«Él ha sido profesor, tiene un máster por Harvard en enseñanza, toca mucho todos los temas de educación y todos los temas sociales, pero su campaña ha tenido una orientación muy fuerte con esta frase: ama a Dios, ama también a tu vecino, ama también a tu prójimo. Y ha introducido el lenguaje religioso cristiano dentro del debate político».
«El espacio público es de todos»
«Una cosa que es muy interesante es que ha atacado esa tendencia tan fuerte dentro del Partido Republicano de lo que se llama el nacionalismo cristiano, todo lo que es una doctrina del dominionismo. Por ejemplo, se ha opuesto muy firmemente a que se pongan en las clases de las escuelas públicas unos pósteres con los diez mandamientos. Y él dice: no, esto no es cristiano, porque lo que es cristiano es construir un entorno en donde todos podamos estar en igualdad de condiciones».
«En las escuelas hay alumnos budistas, hay alumnos musulmanes, hay alumnos de familias ateas, […] y por lo tanto no es justo, no es razonable. […] Tenemos nuestras iglesias para construir espacios confesionales, pero el espacio público no pertenece a nadie, nadie puede apropiarse del espacio público. Nosotros podemos modelar con nuestras vidas los diez mandamientos, y será muy bueno que lo hagamos, y Dios quiere que lo hagamos así. Pero una cosa es modelar con nuestras vidas y otra cosa es patrimonializar el espacio».
«Es la vieja discusión sobre si debe haber en los espacios públicos un crucifijo o no. Yo, como cristiano, digo que no debe haber un crucifijo en los espacios públicos, porque el espacio público es de todos. Insisto, es de todos. Tampoco es solo de los seculares, tampoco es solo de los laicistas. Por lo tanto, nadie debe patrimonializar el espacio público, sino que debe ser un espacio aconfesional».
«No es dos más dos, cuatro»
«Otra cosa que lo hemos visto en las últimas elecciones brasileñas es que en la segunda vuelta, donde se produjo un vuelco entre votantes de Bolsonaro y votantes de Lula, Lula iba por detrás y pasó por delante y venció. Es interesante, porque si comparamos poblaciones con una mayoría de población católica y una mayoría de población evangélica, en las poblaciones del nordeste, por ejemplo, de mayoría católica, se apoyó más a Bolsonaro que a Lula. En cambio, en las evangélicas sucedió lo contrario: la tendencia fue apoyar a Lula en lugar de apoyar a Bolsonaro».
«Por lo tanto, el voto evangélico no está tan claro. No es dos más dos, cuatro, sino que es diverso. ¿Por qué es diverso? Porque los evangélicos somos diversos, y nosotros estamos acostumbrados a la diversidad. […] Decimos: en lo principal, unidad; en lo secundario, libertad; en todo, caridad. Es decir, en todo, amor el uno por el otro. Y esto es una cuestión que nos permite, siendo muy diversos, seguir viviendo juntos. Y esto es algo que se aplica a la política también».

«Nadie considere que el voto evangélico es un voto cautivo»
«¿Qué va a suceder con el voto evangélico en las elecciones españolas de noviembre de 2026? Que el voto evangélico no existe. El voto evangélico va a ir muy repartido a diferentes partidos políticos. Y esta va a ser una realidad que se va a poder constatar. Por lo tanto, nadie considere que el voto evangélico es un voto cautivo. Y especialmente nosotros mismos, como evangélicos, debemos vigilar que nuestro voto no sea un voto cautivo».
«Cuando aplicamos un reduccionismo y decimos que a los evangélicos solo les preocupa lo que tiene que ver con el inicio de la vida, es decir, el no al aborto; con el final de la vida, es decir, no a la eutanasia; con cuestiones que tienen que ver con género o con un tipo de feminismo queer, por ejemplo, y decimos que esto es lo único que les importa a los evangélicos, esto es peligroso para nosotros, es peligroso para el Evangelio y es peligroso para el país. Porque cuando decimos que los evangélicos solo deben estar preocupados por un pequeño grupo de temas, nos convertimos en un voto cautivo. Y ellos lo saben, los políticos lo saben».
«Entonces nos ofrecen cuatro cosas, nosotros estamos contentos, les votamos masivamente, y ellos luego hacen lo que hacen los demás partidos. Ningún partido va a actuar en contra del aborto, ningún partido va a actuar en contra de la eutanasia, sino que estas son cosas que nuestra sociedad tiene muy apalancadas».
«Queremos una silla en la mesa»
«Nosotros no estamos de acuerdo con la situación actual, pero tenemos que entender que no somos toda la sociedad, que somos una parte de la sociedad, que tenemos el derecho de expresar nuestras ideas, que es bueno que lo hagamos, pero que no tenemos el derecho a monopolizar. Los evangélicos queremos una silla en la mesa, no queremos quedarnos con la mesa, sino que la mesa es de todos».
«En una sociedad plural como la nuestra, donde existen seculares, ateos, católicos, evangélicos, agnósticos, nadie puede querer monopolizar la mesa. Y todos parecen querer monopolizar la mesa. Todos parecen quererse quedar y vencer y triturar al otro. No, no. La idea es que es una sociedad plural donde todo el mundo tiene derecho a ocupar un lugar».
«Los evangélicos queremos una silla en la mesa, no queremos quedarnos con la mesa.»

«Eso se aplica a los rivales políticos también»
«A mis hermanos evangélicos les digo: tenemos mucho que expresar en educación, en sanidad, en finanzas. Nos tiene que importar no solo lo que ocurre al principio y al final de la vida, sino todo lo que hay en medio, la vida de las personas; cómo podemos traer políticas del Reino e introducir ese concepto tan importante en la vida pública que es ama a tu vecino, no odies a tu vecino».
«Porque parece hoy en día que tengamos que odiarnos los unos a los otros. Los políticos quieren crear confrontación entre nosotros, y no tenemos que permitirlo de ninguna de las maneras, sino que nuestro mandato es: ama a Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todas tus fuerzas, y al prójimo como a ti mismo. Y eso se aplica a los rivales políticos también».
Intervención emitida el 6 de noviembre de 2026 en El pulso de la vida y editada para facilitar la lectura: se han suprimido muletillas y repeticiones propias de la oralidad y se marcan con […] los cortes.
Basado en el programa emitido en El Pulso de la Vida el 6 de noviembre de 2026. Las palabras de Jaume Llenas y del Pr. Lucho son literales. Redacción: Daniel Panduro para El Pulso.
Referencias
- Marcos 12:30-31 (RVR1960): «Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo».
- Ryan Burge, sociólogo de la religión, citado en antena.
Comparte este artículo
Temas Voto evangélico · Elecciones 29N · Nacionalismo cristiano · Política y fe · James Talarico · Jaume Llenas
Sigue gratis El Pulso de la Vida
Escucha más historias como esta. Sigue gratis el programa en tu aplicación de podcasts y te llegará cada sección nueva.
En antena: Dynamis Radio 87.5 FM (Madrid), de lunes a viernes de 8 a 11 h.
Sobre el autorJaume Llenas (Premià de Mar, 1960) estudió Derecho en la Universidad de Barcelona y Comercio Exterior en la UNED. Es coordinador nacional de los Grupos Bíblicos de Graduados (GBU) y del Movimiento de Lausana en España, y forma parte del equipo del Taller de Predicación. Durante diecisiete años fue secretario general de la Alianza Evangélica Española. Hoy impulsa la plantación de una nueva iglesia en El Masnou (Barcelona). Apasionado de la renovación de la Iglesia y de su conexión con la sociedad y el mundo del trabajo, firma La exhortación en El Pulso de la Vida.