El apóstol Luis Morales, fundador de Vida Real Internacional en Boston, nos visita en el estudio para contarnos cómo pasó de huir de la guerra en El Salvador a pastorear iglesias y dirigir empresas, sin poner nunca a Dios en segundo lugar.

El Pulso
Luis empieza por el principio: un pueblo pequeño en la frontera con Honduras.
Ideas clave
- Salió de El Salvador a los 17 años, en plena guerra: «si no salgo, me matan».
- Pasó ocho días abandonado en un almacén de la frontera, sin agua ni comida.
- Empezó lavando platos en Boston y dos años después abrió su primer restaurante.
- «Nunca he puesto a Dios en segundo lugar sobre mis empresas».
- Reta a los pastores: «prepárense, porque el ateo se está preparando».

«Si no salgo, me matan»
Pr. LuchoTú eres de El Salvador, de un pueblito de El Salvador, concretamente, que ahora no recuerdo el nombre, perdóname.
«El Salvador es bien pequeñito y tenemos tres fronteras: Guatemala, Honduras y Nicaragua. Y nací en la frontera de Honduras con El Salvador, en un pueblecito que se llama Citalá. Y de ahí, en tiempos de la guerra, a inicios del 80, emigramos con mi papá a la frontera con Guatemala, una frontera que se llama Anguiatú, en una ciudad que se llama Metapán, ciudad de los metales. Ahí terminé lo que equivale a mi noveno grado, y justo termino y me vengo para los Estados Unidos.»
Pr. LuchoLlegas allí, ¿y cuál es un poco el derrotero que empieza a llevar tu vida?
«Yo no me fui por temas económicos, aunque me fui en terribles situaciones económicas. Me fui por dos razones. Una es la guerra: me vinieron a matar un día, como a las doce de la medianoche, dos veces. Y yo estaba peleado con mi papá, porque mi papá era un alcohólico y ya no nos soportábamos, ni él ni yo. […] Yo no sabía ni para qué lado estaba Estados Unidos, si estaba al norte, al sur, al este, al oeste, y de repente termino en Boston. Más que todo por esas dos necesidades: una, la asfixia que tenía por la relación con mi padre, y la otra, que si no salgo, me matan.»
Pr. LuchoTe tendríamos todo el día, porque tienes historia para contar. Cuéntanos: llegas allí entonces y, a partir de ese momento, ¿qué horizontes se abren? ¿Cuál es tu proyecto?
«Ese viaje no estuvo nada de fácil. A mí la muerte me ha perseguido. Justo salgo porque me querían matar, y cuando ya llegamos nosotros a la frontera de Estados Unidos, nos dejan abandonados por ocho días. […] Nos dejaron en un almacén abandonado, por ocho días sin agua, sin comida. Y pasamos siete días literalmente sin comer. […] Había unas botellas de refresco de esas de tres litros, de una bebida que se llama Sprite, con agua sucia. ¿Quién sabe quién la había dejado ahí? Y esa agua nos tomamos.»
«Ya en el día siete yo me atreví: me salí y me fui caminando. Solamente tenía 36 dólares, y con esos 36 dólares llegué a una gasolinera y ahí compré una caja de Coca-Cola y unos pancitos que le llamaban Twinkies, que vienen rellenos de crema. […] Solo llego y se me cayeron todos encima, me quitaron la bebida y todo, y se lo comieron. Y eso fue lo que nos salvó, literalmente. Y al día ocho ya llegaron a rescatarnos. Esto fue en la frontera de El Paso. Ahora, en Ciudad Juárez, que es donde casi me muero de hambre, trabajamos con los coreanos y tenemos un seminario evangélico de 28 hectáreas de tierra, que ha educado a montones de personas.»
Pr. Lucho¿Y cómo llegas hasta Boston? Porque el trayecto es bastante importante, y en Estados Unidos las distancias son distancias.
«La razón número uno por la que llegué a Boston es que Boston […] era una ciudad santuario. Santuario quiere decir que no se tocaba al inmigrante. Entonces eso nos ayudó muchísimo, porque sentíamos que estábamos en casa.»
«La ciudad donde yo llegué, que se llama Somerville, donde está otra universidad grande que se llama Tufts, era ciudad santuario. Había un grupo de monjas que habían abierto una organización que se llamaba Centro Presente, y ese Centro Presente me acogió y me buscaron asilo político. Bueno, el asilo político ya no fue necesario, porque justo cuando yo llego, al día siguiente enciendo el radio y la gran noticia: Ronald Reagan se había convertido en presidente de los Estados Unidos. […] Y él pasó una ley que nos legalizó a un montón de personas. Y así fue como ahí crecí, porque llegué a los 17 años.»
«Le voy a demostrar que esto es una farsa»
Pr. LuchoApóstol, cuéntame: estudiabas y trabajabas. Cuéntanos así brevemente la experiencia.
«Cuando yo había aceptado, tres meses antes, yo había aceptado como para demostrarle a unos amigos que el evangelio era una farsa, porque ellos me hablaban del evangelio, pero la vida de ellos no era una vida recta. Entonces yo dije: me voy a meter y le voy a demostrar que esto es una farsa. Y así fue como me metí, pero yo tuve una experiencia con el Señor interesantísima. Cuando preguntan quién quiere entregarle su vida al Señor, yo levanto mi mano, y solo de eso me acuerdo. Y caí al piso. […] Bueno, el Espíritu Santo afortunadamente se mueve también en medio de los bautistas, aunque a veces no le dejen. Y cuando despierto, ya habían hasta apagado las luces.»
«Para mi papá no fue bienvenida la idea de que yo frecuentara una iglesia. […] Peleábamos mucho con él, porque él tomaba y a mí me molestaba que él tomara. Siempre no me ha gustado que una gente lleve una doble vida: mi papá me mandaba a traer las cervezas y después me decía que era prohibido tomar.»
Pr. Lucho¿Y la iglesia qué, en ese tiempo? ¿Asistías? ¿Nada?
«Ya llegamos a Boston. No había iglesia donde congregarse, y literalmente me quedé alimentándome de algunos programas que sacaba el Club 700, en televisión. El Señor me tocaba a través de la televisión, a través de la radio. Y fue un milagro, porque yo tenía 17 años, la droga estaba en su apogeo, la música metalera estaba en su auge.»
«No había iglesia latina. Se estaba formando una iglesia que ahora se llama León de Judá, y se estaba formando otra iglesia de corte bautista que al fin desapareció. […] Y de repente nace una iglesita de las Asambleas de Dios que tenía 24 personas, y así es como nace todo esto. […] En esa iglesia yo estuve 13 años, y lo máximo que llegamos fue a 50 miembros.»
«No crea que ya terminó: apenas comienza»
Pr. LuchoTú decides ir al seminario para tu formación. ¿Por qué, y en qué momento ocurre?
«No directamente al seminario, sino que lo único que conocíamos nosotros era un instituto bíblico de las Asambleas de Dios. Y me recuerdo que el director era un chileno, el hermano Arisa, con su esposa. Y terminé cuatro años de instituto bíblico, y cuando hicieron la celebración al final, que en inglés le llaman commencement, yo le digo a alguien por qué le llaman commencement. Y me dice: “No crea que ya terminó; apenas comienza”.»
«Y entonces le digo: “Bueno, ¿y qué sigue?”. Me dijo: “Bueno, hay un seminario que es muy bueno, el Gordon-Conwell, que tiene una rama latina aquí cerca”. Y bueno, ya fui y me entrevisté ahí con las personas, que quería hacer una maestría en Divinidades. Y eso me demoró siete años, porque era trabajar, estudiar, trabajar, estudiar.»

Pr. LuchoDecir que este Gordon-Conwell, me parece que es el nombre, uno de los fundadores es Billy Graham.
«Billy Graham, efectivamente. Mi título de mi maestría en Divinidades está firmado por él. […] Si vamos a Corea del Sur, que acabo de estar allá hace dos semanas, los más brillantes pastores de Corea del Sur se graduaron de Gordon-Conwell. Tienen una estrecha relación con Corea del Sur.»
«Y ahora Vida Real tiene su universidad. No somos los que acreditamos: tenemos una universidad coreana en Los Ángeles que se llama World Mission University, que son los que nos cobijan, pero sí nos acredita la misma ATS. […] Se puede estudiar en línea.»
Del fregadero a una cadena de restaurantes
Pr. Lucho¿Y en qué trabajabas?
«La primera opción que me dieron fue lavando platos en un restaurante, una cadena que se conoció en toda América, hasta en América Latina, que se llamaba Howard Johnson. […] Ahí comencé de lavaplatos. Literalmente demoré lavando platos creo que un mes, porque yo lavaba platos y corría a ayudar a los cocineros; lavaba platos y corría a cocinarles, a tostarles el pan.»
Pr. Lucho¿Pero eso ya por iniciativa tuya?
«Por iniciativa mía. Yo les decía: “¿En qué les ayudo?”. Me decían: “Tíranos bacon a la plancha”, “ayúdanos a hacer la mezcla para el pancake”. Y yo creo que fueron semanas las que estuve lavando platos, y dijeron: “No, lo necesitamos acá”. Ayudante de cocina. Y meses después me quedé de jefe de cocina. Un año después era el gerente suplente del restaurante, y quizás seis meses después llegué a ser el gerente de una tienda. Como dos años después abrí mi primer restaurante.»
«Por eso es que yo le digo a la gente que viene a España: hay tanto, tanto espacio para crecer aquí, que yo creo que en algunos aspectos se puede ganar más dinero aquí que en Estados Unidos. Por ejemplo, un día fui a que me recortaran el pelo, cerca de Andorra, y me cobraron 50 euros. En Boston vale 15 el corte.»
Pr. Lucho¿Y es el mismo restaurante que tienes ahora?
«Esa es la cadena, es otro restaurante.»
Pr. LuchoLo que no saben algunos de los oyentes es que tú tienes una cadena de restaurantes.
«Y ese es un reto que le hago a los pastores. Los pastores hemos sido llamados a ser reyes y sacerdotes. El rey es el que mueve la plata y el sacerdote es el que se encarga de los asuntos espirituales, pero podemos hacer las dos cosas, siempre y cuando tengamos las prioridades en orden. Yo nunca, nunca he puesto a Dios en segundo lugar sobre mis empresas. Nunca. Y en este momento no solamente hacemos restaurantes: tenemos ópticas en El Salvador para ayudar a la gente pobre. Tenemos tres ópticas grandes.»
«Yo nunca, nunca he puesto a Dios en segundo lugar sobre mis empresas.»
Casas de plástico sin cemento
Pr. LuchoTienes un emprendimiento también de construcción de viviendas con unos bloques de plástico.
«Si nos fijamos, las botellas tienen que traer estampado un triángulo. […] Todas las botellas en Estados Unidos, por ley, tienen que traer un triángulo. Hay siete tipos de plástico, y trae un número. Esta se llama PET, pero la tapa se llama polipropileno, y la etiqueta se llama poliéster. Son tres plásticos. Y esto no se mezcla, porque cada uno se derrite a diferentes temperaturas. […] El mejor para los bloques plásticos es el polipropileno: son los frascos donde viene el aceite de carro, esos que son más toscos, más fuertes.»
«Entonces la forma en que nosotros hacemos es así como este libro, pero quizá un poco más pronunciada la profundidad. Y entonces salen los bloques, y el otro bloque encaja justo en la abertura de esa ranura. Y no necesitamos cemento.»

Pr. LuchoEstá superpuesto, entonces, uno encima de otro.
«Yo he tenido una pasión por tres cosas. Una, he tenido una pasión por el Evangelio. Dos, he tenido una pasión por la gente pobre. Y tres, bueno, se han ido abriendo: ahora la salud, estoy muy apasionado por la salud de las personas. […] Entonces la cuarta cosa ha sido proteger la naturaleza. […] Comencé a ver las pobres tortugas que quedaban atrapadas en redes de pesca y los pobres animales que quedaban muertos, y los abrían y descubrían que habían comido plástico. Y entonces me fui apasionando por eso, y así es como tenemos esta fábrica de hacer casas plásticas.»
Pr. Lucho¿Y sigue ahora funcionando aquello?
«Está en El Salvador, está ayudando a muchísima gente con este proyecto. Y también, si un pastor español me dice: “Yo quiero ayudar a una persona en Honduras, en Guatemala, con una casita”, valen 12.900 dólares, con sala, cocina, dos dormitorios, el baño, fosa séptica, techo, electricidad; 12.900, no incluyendo el transporte, en toda Centroamérica. […] Ahora, ya armarla es un costo aparte, pero sí le mandamos un técnico.»
«Prepárense, porque el ateo se está preparando»
Pr. LuchoLleguemos a la formación: tú me has dicho que esa es tu preocupación ahora.
«Como yo entré a ser evangélico con el fin de demostrar que el evangelio era una farsa, fui buscando la manera de demostrar que era una farsa, y conforme fui buscando demostrar que era una farsa, fui entendiendo que esto no tiene nada de… […] ¿Y qué mejor que irme a las mejores universidades del mundo para demostrar?»
«Como yo salí de un contexto donde mis amigos pretendían ser evangélicos, pero no eran nada, cuando yo les hacía preguntas difíciles, no sabían qué responderme. […] Yo preguntaba a los pastores y me decían: “Ay, hijo, cuando llegues al cielo le preguntas a Dios”. […] Y dije yo: no, no, no, esto tiene que tener una explicación.»
«Prepárate, porque si no te preparas vas a caer fácil presa de alguien, de un ateo, porque Boston es la segunda ciudad más atea de los Estados Unidos.»
Pr. LuchoTienes que tener los elementos apologéticos bien afilados.
«Exactamente. Ahorita, por ejemplo, hay un movimiento que lo están usando los musulmanes, lo estamos usando nosotros en contra de los musulmanes, lo están usando los ateos en contra de nosotros, y en inglés se llama The Deconstructive Movement, un movimiento deconstructivo. Lo que hacen es que te desbaratan la fe en cinco minutos. Y si eres un novato, en cinco minutos ya te sacudieron la alfombra como para que no creas en Cristo, que no creas en Dios, que no creas en Pablo.»
«Los musulmanes ahora están atacando que la Biblia se corrompió, pero no dicen dónde. […] Y lo tremendo de la Biblia es que, si nos vamos a los documentos de Qumrán, los documentos de Qumrán testifican que la Biblia ha sido la Biblia siempre. Que hay alguna versión que alguien tradujo mal, sí lo acepto, pero que la Biblia se corrompió…»

Pr. LuchoEl libro de Isaías que se encontró en Qumrán: las diferencias son muy poquitas, prácticamente marginales. Está en el Museo del Libro, en el Museo de Israel.
«Ahí está, exactamente: es el Museo del Libro, muy lindo ese museo.»
Pr. LuchoApóstol, nos quedan exactamente ocho minutitos, así que, para que aprovechemos, en la línea que me hablabas: lo de la formación.
«Yo reto a los pastores, reto al liderazgo, a que se preparen, porque el ateo se está preparando. El mundo musulmán se está preparando.»
«Yo bebí mucho de esa fuente: la iglesia se llamaba Willow Creek, en Chicago, casi 40.000 miembros. […] Se colapsó todo el movimiento, se vino abajo todo lo que era Willow Creek. Bill Hybels, que fue el fundador, cometió un error, y ese error le arrastró el ministerio al grado que está desapareciendo. Hillsong, una iglesia que, Dios mío, ¿quién no quería estar en Hillsong? […] Yo conozco gente que ha ido a Australia a formarse allí. Y la cosa es que se formaban, ¿en qué? No había una preparación académica. Y por eso esos movimientos se están hundiendo.»
«Y Dios cree en el relevo, porque cuando Dios se va a llevar a Moisés, no es Moisés quien le dice: “Señor, ya tengo a alguien preparado”, sino que Dios le dice: “Ahí está Josué”. Le abre los ojos para que vea que el que tenía al lado es el que había preparado ya él. […] Porque el cristianismo no debería ser una fe que impacte a una generación, sino a cuatro generaciones.»
Cinco hermanos pastores y cuatro generaciones
«Me gané a mi mamá y a mi papá. Le pido perdón al viejito, que ya está con el Señor, porque comencé a hablar de lo negativo de él, pero mi papá se convirtió. Quince años fue cristiano, fue mi mejor seguidor, se me sentaba enfrente a escuchar.»
Pr. Lucho¿Y restauraron la relación ahí?
«Yo saqué a mi papá del alcoholismo. Hay cerveza sin alcohol, y yo lo introduje a él a la cerveza sin alcohol, y así fue como lo fui sacando, hasta que dejó todo eso. Dejó de fumar; a él le gustaba jugar a los dados… Todo lo cambió. Me gané a mi mamá, terminé bautizando a mi papá, bautizando a mi mamá: esa es la primera generación.»
«Todos los hermanos le servimos al Señor. Somos nueve hermanos, diez con uno que mi papá tuvo por fuera, y de los diez, cinco somos pastores, sin haber nacido en el Evangelio. Todo depende de lo que uno se mete en el corazón. Me gané a mi generación; después de eso, a mi hijo y mi hija: los dos le sirven al Señor. […] Y después los hijos de mi hijo: ya son cuatro generaciones. Uno de ellos ya tiene 17 años; yo sé que va a tener hijos, y voy a llegar a impactar la quinta generación.»
«Y eso es lo que mantiene las iglesias vivas, porque la clave está en la juventud. […] Tenemos que cuidar esas generaciones, y tenemos que cuidar el crecimiento teológico: es de suma importancia.»

«No vengas a vivir del gobierno»
Pr. LuchoNo hemos hablado de la radio, porque tú tienes un ministerio de radio muy importante también.
«Sí, tenemos 14, 15 estaciones de radio, pero no solamente en Estados Unidos, sino también en El Salvador: FM, y AM en Estados Unidos, que aquí no se usa mucho, pero allí sigue siendo importante la AM.»
Pr. LuchoApóstol, nos queda un minutito. Lo que ya quieras decirle a nuestra audiencia.
«Bueno, yo les reto: si Dios te trajo de un país de Latinoamérica, ven a hacer la diferencia acá. No vengas a vivir del gobierno: métete, impulsa el reino de Dios aquí en esta nación. […] No vengamos aquí a ser una carga; hagamos la diferencia. Emprendan, atrévanse: hay un montón de negocios abandonados. […] Diversifiquemos esto, hagamos otras cosas, seamos proactivos en vez de ser reactivos. Así que los reto. Que Dios los bendiga a cada uno de ustedes.»
Basado en el programa emitido en El Pulso de la Vida el 22 de octubre de 2026. Las palabras del apóstol Luis Morales y del Pr. Lucho son literales. Redacción: Daniel Panduro para El Pulso.
Referencias
- Apocalipsis 1:6 (RVR1960): «y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén».
- Deuteronomio 29:29 (RVR1960): «Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios; mas las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos para siempre».
- Números 27:18 (RVR1960): «Y Jehová dijo a Moisés: Toma a Josué hijo de Nun, varón en el cual hay espíritu, y pon tu mano sobre él».
- Éxodo 20:5-6 (RVR1960): «…que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos».
- Gran Rollo de Isaías (1QIsaª), hallado en Qumrán en 1947; se conserva en el Santuario del Libro del Museo de Israel, en Jerusalén.
- Gordon-Conwell Theological Seminary (Massachusetts), seminario evangélico en cuya fundación participó Billy Graham.
Comparte este artículo
Temas Luis Morales · Vida Real Internacional · Pastores emprendedores · Inmigración · Formación teológica · Apologética
Sigue gratis El Pulso de la Vida
Escucha más historias como esta. Sigue gratis el programa en tu aplicación de podcasts y te llegará cada sección nueva.
En antena: Dynamis Radio 87.5 FM (Madrid), de lunes a viernes de 8 a 11 h.