Tíquico – El Personaje Bíblico con Rosa Mariscal.


Tíquico= “Feliz, Afortunado”. Un amigo y compañero de Pablo oriundo del Asia Menor. Se menciona cinco veces en el Nuevo Testamento. Acompañó a Pablo a Jerusalén, quizá como delegado de su iglesia a la entrega de la colecta (Hch 20:4s).Tiquico había acompañado a Pablo en diferentes viajes misioneros, y el que Lucas comenta en el libro de Los Hechos, es a Troas y Filipos.

“Y le acompañaron hasta Asia, Sópater de Berea, Aristarco y Segundo de  Tesalónica,  Gayo de Derbe, y Timoteo; y de Asia, Tíquico y Trofimo”.

Pablo se marcha de Éfeso. Allí se había detenido por más tiempo que en ningún otro lugar. Pero debía partir para predicar también en otras ciudades, aun cuando ya no le vemos más abriendo nuevos surcos, pues al final del próximo capítulo le hallamos ya preso para continuar así hasta el final del relato de este libro. 

 Tíquico, fue representante personal de Pablo ante los colosenses (Col 4:7s) y los efesios (Ef 6:21s). 

“ Todo lo que a mí se refiere, os lo hará saber Tíquico,  amado hermano y fiel ministro y consiervo en el Señor, el cual he enviado a vosotros para esto mismo, para que conozca lo que a vosotros se refiere, y conforte vuestros corazones”. (Col. 4:7,8)

Pablo ha dado fin a sus enseñanzas y se dispone a dar los saludos de costumbre. Antes hace referencia a los portadores de la carta, Tíquico y Onésimo. Ellos son (vv. 7a, 9b) los que les harán saber a los fieles de Colosas  y de Efeso cómo van los asuntos de Pablo (comp. con Ef. 6:21, 22).

Llama a Tíquico  “amado hermano, y fiel  ministro y consiervo en el Señor», exactamente como le había llamado en Efesios 6:21, aunque en Colosenses 4:7b añade «y consiervo», lo cual no aparece en Efesios. También el versículo 8 se halla al pie de la letra en Efesios 5:22 y se debe leer como allí, según lo atestiguan los mejores maestros. Es, pues, la lectura de Colosenses 4:8 la que debe adaptarse a la de Efesios 6:22, y no viceversa.

Pablo parece haber considerado a Tíquico como posible relevo de Tito en Creta (Tit 3:12) y lo envió a Éfeso cuando necesitó a Timoteo (2 Ti 4:12).

Dice a Tito: «Cuando (v. 12) envíe a ti a Artemas o a Tíquico, apresúrate a venir a mí en Nicópolis, porque allí he determinado pasar el invierno»

Dice a Timoteo: “ A Tíquico lo envié a Efeso”.

En calidad de Apóstol de Jesucristo, al necesitar los servicios de Tito, le anuncia que va a enviarle a Artemas o a Tíquico, a fin de que le sustituyan en Creta, mientras él se viene a Nicópolis para estar al lado de Pablo. De Artemas no sabemos nada más, pues no vuelve a salir en la Biblia. De Tíquico, en cambio, tenemos abundantes noticias (v. Hch. 20:4; Ef. 6:21; Col. 4:7; 2 Ti. 4:12). 

El tipo de trabajo que Pablo le encomendaba a Tíquico se refleja en Ef 6:21 y Col 4:7. 

Muestra un carácter lleno de afecto y fe, y digno de la gran confianza depositada en él por Pablo. Aparece como un hombre de mucha capacidad y experiencia en la obra, y un gran amigo del apóstol Pablo: un hombre que sabía trabajar en equipo.

Hay muchos ejemplos en la Palabra de Dios de hombres y mujeres que fueron grandes amigos de otros. Especialmente el apóstol Pablo habla en sus escritos sobre los amigos con quienes trabajaba en la Obra del Señor. 

Aquí nos habla de Tíquico: Que le acompañaba en sus viajes misioneros. Que le puede enviar como su representante personal a Colosas y Efeso. Que podía hablar con él de todo lo que había en su corazón, procupaciones, planes, deseos, temores, incluso pensar en voz alta, llorar en su hombro, porque la amistad leal de Tíquico lo permitia, por eso dice a los de Colosas y a los de Efeso:” Todo lo que a mí se refiere, os lo hará saber Tíquico, y le envio a vosotros por dos cosas. Para que os vea  y me informe de todo lo referente que os ocurre s vosotros, porque me fio de él completamente; y para que conforte vuestros corazones, porque el es muy capaz para hacerlo”.

Pablo tenía a Tíquico como el comodín, eficiente y dispuesto, que tanto se necesita en la Obra de Dios para suplir las distintas necesidades que se presentan.

Lo que Pablo escribe también sobre   Onesíforo en 2ª Timoteo 1:15-18 es admirable, dice:

Que estuvo a su lado cuando más lo necesitaba.

Le consoló y le fortaleció.

No se avergonzó de él cuando etuvo en la cárcel.

Cuando (Pablo) se encntraba en Roma, solo y sin ayuda, Onesíforo le buscó por toda la ciudad, poniendo en peligro su vida, hasta que lo encontró y se quedó con él.

Onesíforo trabajó y estuvo al lado de Pablo tanto en Efeso como en otros lugares.

También en el Antiguo Testamento tenemos ejemplos de grandes amigos, que para nada estaban los intereses humanos por el medio, sino todo lo contrario: Era el amor,

la justicia, la lealtad…., entre otros valores igual de nobles, los que regían la amistad. Por ejemplo el profeta Natán que fue un regalo que Dios le dio al rey David y demostró:

QUE UN AMIGO ES ALGUIEN QUE TE AYUDA A ACERCARTE A DIOS. (2ª S. 7:1-17; 1º C. 17:1-15)

UN AMIGO ES ALGUIEN QUE TE DICE LO QUE HACES MAL. (2ª S. 12:1-15)

UN AMIGO ES ALGUIEN QUE TE AYUDA A TRABAJAR EN EQUIPO (2ª Cr. 29:25)

UN AMIGO ES ALGUIEN QUE TE AYUDA A TOMAR DECISIONES SABIAS. ( 1ª R. 1:11-45)

Hijo mayor del rey → Saúl y uno de los personajes más renombrados y amorosos del Antiguo Testamento. Amó intensamente a → David, rey de Israel después de Saúl (1 S 14:49, 50; 18:1). Su fe y valentía se manifiestan en 1 S 13:3; 14. David elogió el carácter guerrero y la fidelidad de Jonatán (2 S 1:22). Sin embargo, esa fidelidad para con David reñía con la lealtad que debía a su padre Saúl (1 S 18:1–4). Cuando Saúl, movido por los celos, intentó matar a David, Jonatán se presentó como pacificador y expuso su vida para proteger a David (1 S 19:1–7; 20). El relato del último encuentro de los dos amigos pinta uno de los cuadros más elocuentes de fidelidad y amor en medio de la oposición e intriga (1 S 23:16–18).

 Jonatán pereció con su padre combatiendo a los filisteos en la batalla de → Gilboa (1 S 31:2). Después de la muerte de Jonatán el recién coronado rey de Israel, David, tomó a su cuidado al huérfano → Mefi-boset, hijo de Jonatán (2 S 9). La amistad entre David y Jonatán prefigura la amistad con Cristo en la experiencia del creyente.

Un amigo es un don de Dios. Debemos pedir a Dios que nos dé uno, y también la capacidad de  valorarlo, cuidarlo y no defraudarlo; que nosotros también podamos ser amigos leales y fieles, que podamos aportar a nuestros amigos, todo lo que estos amigos que hemos mencionado anteriormente aportaron los unos a los otros. No podemos permitir  que la amistad se extinga, especialmente entre los creyentes. Y es mi opinión que debemos  practicarla, aquellos que la consideramos tan importante y necesaria, sin tener miedo a los riesgos. 

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