La levadura de los fariseos: el legalista no son los otros | Jaume Llenas

La exhortación con Jaume Llenas

Conectamos con Jaume Llenas, quien nos invita a subirnos a la barca a escuchar las buenas Palabras del Maestro, palabras dirigidas a exhortarnos como sus discípulos. Con miles saciados por la obra portentosa de Jesús, quien les alimentó multiplicando los panes y los peces, tenemos la oscura actitud de los fariseos, cuyo juicio inquisitivo demandaba aún más de Jesús. Jaume nos conduce esta semana por Marcos 8 y se pregunta: ¿y si ese ojo acusador no fuera el de otro, sino el nuestro? Jaume Llenas nos recuerda la incómoda recomendación de Cristo de juzgarnos primero a nosotros mismos antes que al de afuera.

La levadura de los fariseos: el legalista no son los otros | Jaume Llenas
El Pulso
Podcast El pulso de la vida
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Jaume nos habló en esta edición de La exhortación del legalismo, de la gracia que lo combate y de una cita del queridísimo pastor neoyorquino Tim Keller. Jaume repasa cuáles son los síntomas del legalismo en nuestras iglesias.

«Haz un milagro del cielo»

Jaume nos da el contexto de este pasaje, con la multitud protagonista viéndose saciada de su necesidad, y unos secundarios que sólo observan para alimentar su aparato crítico.

«Quería hablaros de esa advertencia de Jesús en el capítulo 8 de Marcos, que les dice a los suyos, al círculo más interno, a sus amigos íntimos: “Cuidaos de la levadura de los fariseos, guardaos de ella”. Y esto viene en un contexto, porque en el propio capítulo 8 de Marcos se nos habla de lo que ha sucedido antes: Jesús tenía una multitud ahí delante, unas 4.000 personas, y les da de comer a todos ellos con unos pocos panes y unos pocos peces. Jesús fabrica comida para un montón de personas.»

«Y luego hay unos íntimos enemigos de Jesús —que Jesús tenía sus íntimos enemigos también— y ellos dicen: “Vale, ha estado bien esto, el milagro ha sido chulo, ha sido potente. Pero esto es pan de la tierra. Moisés nos dio a comer pan del cielo en el desierto, cuando el pueblo de Israel peregrinaba 40 años, pero tú has hecho solo pan de la tierra. Haz un milagro del cielo, algo más espectacular”. Tratan de empujar a Jesús a que haga exhibicionismo. Cada milagro de Jesús es un acto de amor, está conectado con el amor que él sentía por las personas, pero los fariseos quieren empujarle al exhibicionismo.»

«Lo tenían a un metro de distancia»

Pero a la gente no le faltan realmente pruebas que evidencien la existencia de un creador. Los mismos fariseos demandaban señal y no les era dada porque no querían reconocer la mayor señal que Dios les pudiera dar, y era que Él mismo viniera a querer salvarlos.

«Jesús dice: “No les va a ser dada a esta generación ninguna prueba”, porque la prueba la tienen ahí delante. La gente no cree porque no tiene evidencias, y eso no es cierto. Todo el mundo tiene evidencias, todo el mundo tiene pruebas de la existencia de Dios, de que ese Dios es bueno, de que es poderoso, de que está a favor de los seres humanos. Pero el problema es no querer ver, no querer creer: es la incredulidad instalada en el corazón, que rechaza aquella parte de lo que sí sabemos de Dios. Y cuando nos resistimos a lo que conocemos, nos volvemos duros de corazón y no podemos entender, no podemos ver a Dios.»

«Ellos tenían al pan de vida, que era Jesús mismo, y estaban diciendo: “Tráenos pan del cielo”. Él era el pan del cielo. Él era el pan que había descendido del cielo, y ellos lo tenían a un metro de distancia y eran incapaces de verlo, a pesar de que hacía cosas que nunca nadie [había hecho]. Y él decía: “Si no creéis por las palabras que digo, creed por lo menos por lo que hago”.»

Barca de madera varada en un lago al atardecer
«Entonces se van hacia la barca para atravesar el lago con sus amigos». Imagen ilustrativa. Foto: Pexels.

«Todos nacemos legalistas»

En el corazón del hombre está insertado el legalismo, da igual si naces en una iglesia evangélica, católica o en una mezquita musulmana. Jesús, subiendo a la barca y alejándose de todos, sabe que el germen del fariseísmo se abriga bien en el corazón humano; por eso la advertencia cambia de destinatario. Por eso, para Jaume, nadie está fuera.

«Entonces se van hacia la barca para atravesar el lago con sus amigos, y ellos estaban pensando: “Uy, nos hemos dejado el pan, solo tenemos un pan para todos, esto no va a dar”. Y Jesús, cuando les ve pensando en esto, les dice: “Cuidaos de la levadura de los fariseos, guardaos”. Porque esto es un riesgo. Todos los seres humanos nacemos legalistas. Todos nacemos religiosos. Todos nacemos pensando que por lo que hacemos, por la religión que observamos, por las reglas que guardamos, por los ritos que practicamos, ganaremos la aceptación delante de Dios.»

«Digo todos, y quiero decir todos los seres humanos. No estoy estableciendo ninguna diferencia dependiendo de si tienes religión o no, de si eres musulmán o evangélico. Todos nacemos legalistas, pensando que por el cumplimiento de los cinco pilares del islam, o por ir todos los días a una iglesia evangélica, o por orar no sé qué, o por tener un tiempo devocional con Dios, por esas cosas seremos aceptados.»

«No tienes nada en tu crédito espiritual»

Aceptar la gracia no es un ejercicio tan fácil para nuestro ego, ya que denuncia que en nosotros no hay nada bueno.

«Todos nacemos resistiendo la idea de la gracia, por lo que la gracia dice de nosotros. La gracia significa que no había nada bueno en nuestro interior para ser aceptados por Dios. La gracia nos dice: no hay nada bueno en ti que empuje a Dios, no tienes nada en tu bolsillo, no tienes nada en tu crédito espiritual para ser aceptado delante de Dios. Es solo porque él ha decidido aceptarte, solo por lo que él ha hecho por ti, solo porque ha enviado a Jesús cuando tú no tenías ningún argumento, ninguna cosa que presentar delante de Dios para ganarte esa aceptación, para ganarte el cielo. Y todos nosotros pensamos que sí la teníamos.»

Bollos de masa fermentando en un cuenco
«De la misma manera que una pequeña cantidad de levadura puede fermentar toda la masa, la mentalidad farisea crece frecuentemente en nuestro medio». Imagen ilustrativa. Foto: Pexels.

«Pensamos siempre que los fariseos son los otros»

Todos los que llevamos años en la iglesia cargamos un sofisticado legalista, con conocimiento, moralidad y religión. Ese pequeño ser crece y se alimenta de nuestro entorno.

«Los fariseos eran un grupo dentro del judaísmo del siglo I; eran unos legalistas sofisticados. Pensaban que con conocimiento —un conocimiento elevado de Dios, y eran los que mayor conocimiento tenían—, con una moralidad muy alta y con religión serían aceptados delante de Dios. Jesús ha venido a avisarnos de que, de la misma manera que una pequeña cantidad de levadura puede fermentar toda la masa, la mentalidad farisea crece frecuentemente en nuestro medio. Digo en el nuestro: en el de los que nos creemos evangélicos de toda la vida, religiosos, espirituales, con conocimiento.»

«¿Sabes qué? Pensamos siempre que los fariseos son los otros: que el riesgo de caer en el legalismo, en ese “Dios me tiene que aceptar por el mérito”, es de aquellos con los que no estamos de acuerdo, que nosotros no estamos bajo ese riesgo. Y tenemos que pensar que la advertencia de Jesús es a su círculo más íntimo, a la gente con la que caminaba todos los días. Él sabía que iba a ser un riesgo para sus discípulos a lo largo de todas las generaciones; por eso se sube a la barca y les dice: “Cuidado, guardaos, ese riesgo es para vosotros”.»

«Pensamos siempre que los fariseos son los otros.»
Jaume Llenas

«No debemos estar predicando el mismo mensaje que Jesús»

Tim Keller echa sal en la herida de nuestras iglesias, llenas de formalismos y gente muy capaz. Pero realmente, ¿a quién estamos atrayendo como iglesias? Keller es claro en su crítica.

«Tim Keller, en El Dios pródigo, ese libro tan fantástico, dice: “Tendemos a atraer a gente conservadora, estirada, moralista; los libertinos, los rotos y marginales evitan la iglesia. Y eso solo puede significar una cosa: si la predicación de nuestros ministros y la práctica de nuestros feligreses no tienen el mismo efecto en la gente que tuvo Jesús, entonces es que no debemos estar predicando el mismo mensaje que Jesús”.»

«Y es verdad: cuántas veces en nuestras iglesias —no digo los otros, digo nosotros, los que están de acuerdo con nosotros— predicamos mensajes que son puro moralismo, pura religiosidad: si cumples con todo, si no te pierdes un culto, si sirves en la iglesia, si te portas bien, entonces serás aceptado por Dios. Y entonces atraemos a gente moral, a gente buena, gente de orden y de bien de toda la vida, pero no estamos al lado de aquello que Jesús atraía.»

«Puro teatro»

¿Cuáles son los síntomas de una masa ya leudada? Jaume nos da los puntos clave volviendo su mirada a la obra y al mensaje de Jesús cuando pasó por este mundo.

«Para saber cuál es el riesgo, tenemos que ver qué decía Jesús de los fariseos y cómo eso puede crecer en nosotros. Cuando tenemos una teoría que aplicamos a los demás, cuando atamos pesadas cargas a las vidas de los otros pero nosotros no queremos ni tocarlas con un dedo, estamos fomentando el moralismo, el legalismo. Cuando tenemos una práctica espiritual para obtener la aprobación de los demás —cuando es puro teatro, una actuación para ganarnos la admiración de aquellos que ya son como nosotros—, cuando el objetivo principal es atraer las miradas de otros santurrones en lugar de vivir una espiritualidad delante de Dios, en lo oculto, en lo secreto, en la habitación del fondo, entonces nos estamos dejando caer en el moralismo.»

«Cuando mantenemos a la gente lejos de la gracia de Dios porque nosotros no la hemos experimentado, y la gente que está bajo nuestra influencia no se maravilla de lo grande que es Dios, de lo enorme que es su perdón, estamos en riesgo. Cuando hemos perdido la compasión por los que no son como nosotros —por los sucios, por los pobres, por los oprimidos, por los necesitados—, cuando dejamos de sentirnos uno de ellos y nos sentimos superiores, de categoría espiritual, admirables, estamos generando mentalidad legalista. Cuidamos lo que se ve, pero el interior está lleno de huesos muertos: es lo que Jesús llamaba el síndrome de los sepulcros blanqueados. Lo que se ve es bonito, pero dentro está lleno de muertos.»

Biblia abierta sobre una mesa de madera
«Entramos en la relación con Dios por las Escrituras». Imagen ilustrativa. Foto: Pexels.

«El legalista eres tú»

Y, querido lector, como de pagar algún impuesto, nadie está exento de abrazar la realidad del legalismo. Jaume apunta a sí mismo.

«Y eso no es para los otros; esto lo digo de mí mismo. Es mi riesgo. Jesús me avisa —no a ti, Lucho—, me avisa a mí, y a cada uno de nosotros, de que yo estoy en riesgo. Por eso estoy en la barca, y Jesús me está diciendo: “El legalista no son los otros, el legalista eres tú”.»

«Entramos en la relación con Dios por las Escrituras, pero cuando convertimos las Escrituras en un fetiche en el que creemos, y no en una manera de autoanalizarnos, de ver en nuestro interior y de maravillarnos de que, a pesar de que no tengo ningún requisito para ser aceptado por Dios, he sido recibido solo por lo que él ha hecho y no por lo que yo he hecho, entonces estoy en verdadero riesgo. Cuidaos, guardaos de la levadura de los fariseos, que no son los otros, sino que somos nosotros. Y este era mi mensaje de hoy para todos vosotros. Para mí, sobre todo.»

Intervención emitida el 16 de octubre de 2026 en El pulso de la vida y editada para facilitar la lectura: se han suprimido muletillas y repeticiones propias de la oralidad y se marcan con […] los añadidos, sin alterar el contenido. Las citas bíblicas se dan en la Reina-Valera 1960. El audio íntegro está al principio del artículo.

Las palabras de Jaume Llenas y del Pr. Lucho son literales. Redacción: Daniel Panduro para El Pulso.

Referencias

  • Marcos 8:15 (RVR1960): «Y él les mandó, diciendo: Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos, y de la levadura de Herodes».
  • Marcos 8:11-12 (RVR1960): «Vinieron entonces los fariseos y comenzaron a discutir con él, pidiéndole señal del cielo, para tentarle. Y gimiendo en su espíritu, dijo: ¿Por qué pide señal esta generación? De cierto os digo que no se dará señal a esta generación».
  • Juan 6:35 (RVR1960): «Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre».
  • Mateo 23:4 (RVR1960): «Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas».
  • Mateo 23:27 (RVR1960): «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia».
  • Efesios 2:8-9 (RVR1960): «Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe».
  • Timothy Keller, El Dios pródigo (B&H Español), citado en antena.

Temas  Legalismo · Gracia · Fariseos · Marcos 8 · Iglesia · Jaume Llenas

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En antena: Dynamis Radio 87.5 FM (Madrid), de lunes a viernes de 8 a 11 h.
Jaume Llenas

Sobre el autorJaume Llenas (Premià de Mar, 1960) estudió Derecho en la Universidad de Barcelona y Comercio Exterior en la UNED. Es coordinador nacional de los Grupos Bíblicos de Graduados (GBU) y del Movimiento de Lausana en España, y forma parte del equipo del Taller de Predicación. Durante diecisiete años fue secretario general de la Alianza Evangélica Española. Hoy impulsa la plantación de una nueva iglesia en El Masnou (Barcelona). Apasionado de la renovación de la Iglesia y de su conexión con la sociedad y el mundo del trabajo, firma La exhortación en El Pulso de la Vida.

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