¿Es auténtica la Sábana Santa de Turín? Lo que dicen las pruebas | Dr. Vicente Herrera

Santa Cruz

Un cirujano repasa, dato a dato, los intentos de demostrar y de descartar la autenticidad del Sudario de Turín: la datación por radiocarbono, el equipo STURP, el lino en espiga, las monedas de Pilato, la sangre y el polen.

¿Es auténtica la Sábana Santa de Turín? Lo que dicen las pruebas | Dr. Vicente Herrera
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Es necesario empezar recordando que los cristianos no debemos necesitar ver para creer. Nuestra fe no se basa en pruebas, sino en lo que nos cuentan las Sagradas Escrituras, el testimonio de quienes presenciaron la muerte y resurrección de Jesucristo, sumado a lo escrito cientos de años antes, prediciendo su vida y su obra.

Ideas clave

  • La datación por carbono 14 de 1988 dio el siglo XIV; un estudio con rayos X de 2022 da unos 2.000 años.
  • El equipo STURP no halló pigmentos ni tintes: la imagen no parece obra de un artista.
  • La imagen solo se ve nítida en el negativo fotográfico, y la fotografía no existía hasta 1826.
  • El 75 % del polen del lienzo es de plantas de Palestina; trece especies solo crecen junto al mar Muerto.

Qué es exactamente la Síndone

Esta breve nota es una más de los miles de estudios publicados, en la que se procura resumir lo que se sabe y los intentos de demostrar o descartar la autenticidad del Sudario de Turín. Hay numerosa información que parece demostrar la veracidad, y mucha también que afirma lo contrario. Sin embargo, parecen mucho más numerosas las primeras. Lo que parece claro es que no se encuentra una explicación racional del origen de la imagen.

La Sábana Santa o Síndone es, como su nombre indica, una pieza de tela, en este caso confeccionada con fibras de lino de un tamaño de 4,4 × 1,1 metros, suficiente para cubrir por delante y por detrás el cuerpo de una persona de entre 1,75 y 1,80 m, tal como se acostumbraba hace dos mil años en Medio Oriente y también en muchas civilizaciones desde la antigüedad para la inhumación de un difunto.

Según Mateo, Marcos y Lucas, el cadáver de Jesús fue envuelto en una sábana. Juan dice que fue envuelto en lienzos, según era costumbre entre los judíos.

«Los cristianos no debemos necesitar ver para creer. Nuestra fe no se basa en pruebas, sino en lo que nos cuentan las Sagradas Escrituras.»
Dr. Vicente Herrera
La imagen del hombre de la Sábana Santa en el negativo de Giuseppe Enrie
El lienzo en el negativo fotográfico de Giuseppe Enrie (1931). Foto: dominio público (Wikimedia Commons).

De Constantinopla a Turín

Las primeras menciones coinciden con la caída del último emperador romano, Rómulo Augústulo, aproximadamente en el año 476 d.C., dando comienzo a la Edad Media. Se cree que posteriormente fue trasladada a Bizancio —después llamada Constantinopla, hoy Estambul—, de donde fue traída por los cruzados a Europa occidental terminando en Chambéry, capital de la Casa de Saboya, en la actual Francia. Cuando el duque Manuel Filiberto de Saboya trasladó la capital a Turín, fue depositada en la catedral de San Juan Bautista. Allí se expone al público muy ocasionalmente; la última vez, en 2015.

La primera presentación pública fue en 1357, en la iglesia de Lirey, en la diócesis de Troyes (Francia), a unos 150 km de París. Unos treinta años más tarde ya hubo una denuncia al papa Clemente VII por parte de un obispo, en el sentido de que era un fraude, afirmando que se trataba de un tipo de pintura; pero no se indica quién fuera el autor.

En 1418 fue trasladada por un conde a su castillo de Montigny-Montfort, en la región de Borgoña. En 1453 su viuda se la vende al duque de Saboya, y permanece en la capilla de Chambéry. Como se dijo, en 1532 sufrió daños en un incendio y desde 1578 permanece depositada en la catedral de Turín. A partir de 1973, y con ayuda de la tecnología en continuo crecimiento, se iniciaron estudios por parte de un gran número de científicos.

El carbono 14 y la polémica de «Nature»

Es ampliamente conocido el sistema del carbono 14 para medir el tiempo pasado. Hay varias formas de átomos de carbono dependiendo del número de neutrones, que en el caso concreto del C-14 son ocho. Es inestable y se desintegra lentamente en forma de radiación. Ese proceso puede medirse, y calcular entonces la antigüedad de muestras orgánicas como una fibra de lino o una gota de sangre seca.

En 1988 la Santa Sede aprobó el estudio de la Sábana, y el resultado encontrado fue entre 1260 y 1390 d.C., lo que fue publicado en la prestigiosa revista Nature. Sin embargo, el premio Nobel de Medicina de 2013, Randy Schekman, informó de que publicaciones científicas como la mencionada Nature, Science o Cell publican muchas veces trabajos basándose más en intereses comerciales y en obtener el máximo factor de impacto que en la rigurosidad de los trabajos editados. Decía poder dar fe de ello por haber colaborado mucho tiempo con estas revistas y conocer sobradamente el material publicado. Puedo considerar válida esta crítica porque también sé que muchos datos que se publican en el campo de la cirugía son verídicos y muchos otros no lo son.

Asimismo, la contaminación por el humo de incendios y la suciedad pudo haber causado una datación errónea. En 2022, el Dr. Liberato De Caro, del Instituto de Cristalografía de Italia, mediante la técnica WAXS —que mide la degradación y los cambios en la estructura de las fibras de celulosa a nivel microscópico mediante rayos X—, obtuvo unos 2.000 años de antigüedad. Comparó fibras de la Síndone con linos de la fortaleza de Masada, del siglo I, y los resultados fueron idénticos. También hay detractores de este método.

El rostro de la Sábana Santa, en positivo y en negativo
A la izquierda, el rostro tal como se ve en la tela; a la derecha, el mismo detalle en negativo: «es cuando se aprecia con gran claridad la figura correspondiente a la cara de un hombre adulto». Foto: Dianelos Georgoudis, CC BY-SA 3.0 (Wikimedia Commons).

Una imagen que nadie sabe reproducir

El equipo STURP (Proyecto de Investigación del Sudario de Turín), en 1978, por medio de estudios de espectrofotometría y fluorescencia, análisis químico de las fibras y un programa informático de procesamiento de imágenes, concluyó que no había rastros de pigmentos o tintes que explicaran la figura impresa en la Sábana Santa, con lo cual la imagen no parece producto del trabajo de un artista medieval. Podría ser resultado de la deshidratación y oxidación de las fibras, como si algún tipo de energía incidiera en el tejido dando como resultado la imagen, que afecta de manera muy superficial: menos de una micra de profundidad, la milésima parte de un milímetro. Si se tratara de una especie de pirograbado, por calor, la quemadura afectaría a los hilos con mayor profundidad.

Una impresión comparable podría obtenerse aplicando un láser excímero de luz ultravioleta, pero esa tecnología no estaba disponible en el siglo XIV. Y lograr la impresión de toda la imagen corporal completa de una sola vez requeriría una cantidad de energía imposible de conseguir incluso con los generadores actuales.

Otro aspecto curioso e inexplicable es que, al hacer una fotografía de la Sábana y observar el negativo, es cuando se aprecia con gran claridad la figura correspondiente a la cara de un hombre adulto; y la técnica fotográfica solo se tiene desde 1826.

Leptones de bronce acuñados por Poncio Pilato
Leptones de bronce como los que mandó acuñar Poncio Pilato, semejantes a los que se cree que se colocaron sobre los ojos del cuerpo. Imagen aportada por el autor.

El lino y las monedas

La Sábana está confeccionada en hilo de lino, con un diseño en espiga. Era propio de talleres avanzados de la región levantina y mediterránea de aquella época en Medio Oriente. Se trata de un hilado fino y complejo, de gran valor para la época antigua. No era el propio de una persona pobre: en los evangelios se escribe que lo proporcionó un hombre rico llamado José de Arimatea.

Se sabe también que hay marcas que parecen corresponder a monedas. En el rito judío era una forma de mantener los ojos cerrados en un cadáver. Mediante microscopía digital avanzada e inteligencia artificial parece haberse identificado dichas monedas con leptones de bronce como los que mandó acuñar Poncio Pilato en esa época. Es posible entonces que dos monedas como estas fueran colocadas sobre los ojos del cuerpo.

La sangre: grupo AB, creatinina y ferritina

El tipo de sangre identificada corresponde al grupo AB, que está presente solo en un 6 % de la población mundial y, en cambio, es muy frecuente en ciertos grupos poblacionales de Oriente Medio. Se detectaron rastros de creatinina unida a ferritina en las muestras de sangre, y se considera que estas sustancias se generan exclusivamente en el organismo tras sufrir un nivel de estrés físico intenso, torturas o politraumatismos severos.

Las manchas de sangre visibles a la altura de las muñecas y también en el pie derecho coinciden con el relato de las heridas descritas en los evangelios. Es significativo que la mancha dirigida hacia el talón derecho sería la lógica una vez que se hubiera retirado el clavo y con el cadáver ya en posición horizontal.

Microscopía electrónica de barrido de las fibras del lienzo con un grano de polen
Microscopía electrónica de barrido de las fibras del lienzo: abajo a la izquierda, entre las fibras vegetales, se aprecia una esfera correspondiente a un polen. Imagen aportada por el autor.

Polen de plantas que no crecen en Europa

Mediante microscopios electrónicos de barrido, que utilizan electrones en vez de fotones —es decir, luz visible—, como los microscopios convencionales, es posible ver de forma tridimensional y con mucha mayor definición estructuras diminutas como bacterias o gránulos de polen.

Un especialista en palinología —la rama de la botánica que estudia los pólenes de las plantas— llamado Max Frei encontró que el 75 % de los pólenes presentes en el lienzo corresponden a plantas que crecen en Palestina. Entre ellas, trece especies son exclusivas de la zona del mar Muerto y el Néguev. Es muy significativo el hallazgo de polen de Helichrysum —planta también llamada siempreviva— adherido a restos hemáticos, lo cual indicaría que ocurrió en el momento de producirse la hemorragia, descartando una contaminación posterior. Una palinóloga llamada Marzia Boi identificó también el mismo tipo de polen en el Sudario de Oviedo, lo cual sugiere que ambas telas estuvieron en contacto con el mismo cuerpo.

Los agujeros y las quemaduras del incendio de 1532 en la Sábana Santa
Los agujeros y las quemaduras del incendio de 1532, cuando el cofre de plata llegó a fundirse en parte. Imagen aportada por el autor.

Los incendios

Pudo haberse quemado en tres ocasiones. Hay referencias de un incendio poco antes de 1200; otro, muy bien documentado, en 1532, y el último en 1997, del cual existe un vídeo que muestra a los bomberos rompiendo con una maza el cristal antirrobos y trasladando el cofre con la reliquia. Curiosamente, a raíz de unas obras en la capilla donde se hallaba, se la había trasladado a un sitio más seguro; si hubiera permanecido en su lugar habitual, se habría quemado por completo.

El incendio de 1532 ocurrió estando el lienzo dentro de un cofre de plata que, según las crónicas, llegó a fundirse en parte, originando agujeros en el paño. Llama la atención que en dicho incendio no se vieran afectadas las partes más importantes de la sábana.

Conclusiones

Se trata de una tela en la que se aprecia la imagen de un hombre para la que no se encuentra explicación, con marcas correspondientes a manchas de sangre —dato que es indiscutible— y marcas de lesiones coincidentes con las descritas en los evangelios. La única conclusión posible es la que cada uno se haga en su corazón y en su entendimiento. Hay información de sobra para que, cuando alguien nos hable de la «locura de la cruz» en el sentido de que es una falsedad, o afirme el fraude de la Sábana Santa, podamos aportarle datos que no parecen avalar dichas locuras, sino más bien lo contrario.

Se siguen presentando estudios que intentan demostrar que es una simulación, con lo cual continúa la polémica iniciada desde que se tienen noticias de ella en el siglo XIV. Uno de los últimos es interesante porque lo hace un cirujano plástico que encuentra indicios de una persona viva, no muerta. Los surcos nasogenianos, la boca cerrada, no son propios de un cadáver; es cierto. También el hecho de que un estudio tridimensional indica no un cuerpo relajado, sino el cuello erguido y una de las piernas semiflexionadas.

Pero justamente estos datos son los que cabría esperar de un cuerpo que ya no es un cadáver, sino que se está incorporando porque ya no está muerto. Tal como lo indica la Escritura, y en la que se basa nuestra fe, que es precisamente la resurrección. Como alguien dijo alguna vez, Dios nos da datos lo suficientemente firmes para que puedan creer los que tienen el corazón dispuesto, y lo suficientemente endebles para no obligar a ello a los que tienen el corazón cerrado.

Referencias

  • Mateo 27:59; Marcos 15:46; Lucas 23:53 y Juan 19:40 (RVR1960), sobre el enterramiento de Jesús en una sábana de lino.
  • P. E. Damon et al., «Radiocarbon Dating of the Shroud of Turin», Nature 337 (1989), pp. 611-615 — la datación aprobada por la Santa Sede en 1988.
  • Randy Schekman, premio Nobel de Fisiología o Medicina 2013, sobre los incentivos editoriales de Nature, Science y Cell (declaraciones de diciembre de 2013).
  • Liberato De Caro et al., «X-ray Dating of a Linen Sample from the Shroud of Turin», Heritage 5 (2022) — datación por WAXS y comparación con linos de Masada.
  • Informe final del STURP (Shroud of Turin Research Project), 1981, sobre la ausencia de pigmentos en la imagen.
  • Estudios palinológicos de Max Frei-Sulzer (1973-1978) y trabajos de Marzia Boi sobre el polen de Helichrysum en la Síndone y en el Sudario de Oviedo. Atribuciones discutidas en la bibliografía especializada.

Temas  Sábana Santa · Síndone · Resurrección · Ciencia y fe · Dr. Vicente Herrera

Dr. Vicente Herrera

Sobre el autorVicente Herrera Cabrera (Santa Cruz, Argentina, 1963) es médico cirujano, licenciado por la Universidad Nacional del Nordeste (Corrientes). Radicado en España desde 1997, ha trabajado como cirujano en la sanidad privada y, desde 2002, también en la pública. Actualmente es adjunto en un hospital público de Madrid, con especial dedicación a la cirugía hepatobiliopancreática. Colabora de forma esporádica en El Pulso de la Vida, en Dynamis Radio.

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