Séfora – El personaje Bíblico con Rosa Mariscal

¿Quién era Séfora, la esposa de Moisés?

La Biblia no habla mucho de ella; solo aparece en tres capítulos y solo en pocos versículos. Sin embargo, podemos ver qué clase de esposa era ella.

Sefora era una mujer madianita, y sabemos por Gen 25,1-6, que los madianitas forman parte de la descendencia de Abrahám a través de Cetura.  Pero también sabemos por la Bilia: “Que a los hijos de sus concubinas dio Abraham dones, y los envió lejos de Isaac su hijo, mientras él vivía, hacia el oriente, a la tierra oriental”(Ex. 25:6)

Asi, que. aunque los madianitas forman parte de la descendencia de Abraham, no forman parte de la fe de Abraham. El Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, nos informa sobre los madianitas, y entre otras cosas dice:

A los madianitas se les llamó también «ismaelitas» (Jue 8:22, 24; cf. Gn 37:25). Se referían a ellos como ismaelitas o como madianitas indistintamente (Gn 37:28). Sin embargo, algunos opinan que se trataba de dos pueblos distintos pero íntimamente asociados (Jue 7:12; 8:22, 24).

Los madianitas se hicieron idólatras y ejercieron una meléfica influencia sobre Israel. En ocasiones se aliaban con los moabitas o con los amalecitas con el propósito de destruir a Israel. Hubo batallas cruentas, asaltos a los campos ya cultivados de los hebreos e intentos de convertir a estos a los cultos idolátricos (Nm 22:4, 7; 25:1–6; 31:1–16). Durante siete años los madianitas oprimieron a Israel, y fue tal la crueldad de aquellos que obligó a muchos hebreos a refugiarse en cuevas y cavernas (Jue 6:1, 2). Gedeón liberó a Israel en uno de estos períodos de opresión (Jue 6:7–8:35).

Nos enteramos de la existencia de Sefora, cuando Moisés huye de Egipto después de matar a un egipcio. Moisés ha pasado cuarenta años en la alta alcurnia de la sociedad egipcia, y procura conocer la dura carga de servidumbre puesta sobre sus hermanos en la carne, los israelitas, y sale a verlos. Lo sorprendente del caso es que Moisés mata a un egipcio que está maltratando a un israelita. 

¿Qué pasó con los cuarenta años de educación bajo la tutela de los idólatras? Jocabed, la verdadera madre de Moisés, aprovechó bien el poco tiempo que tuvo a su hijo con ella, para sembrar en su corazón la semilla del amor y la obediencia al verdadero Dios; además de sus continuas oraciones cuando ya fue  entregado a la hija de Faraón, quien le recogió del agua. Y también sabemos que Jehová Dios estaba preparando el escenario para la gran liberación de Su pueblo Israel.

    Moisés huyó del Faraón y se refugió en el país de Madián y se sentó junto a un pozo. Tenía el sacerdote de Madián siete hijas que fueron a sacar agua, y llenar los pilones, para abrevar las ovejas de su padre. Ellas eran hijas de un sacerdote, eran pastoras de ovejas, y eran diligentes trabajadoras. Pero vinieron otros pastores y las  echaron. Entonces, Moisés se levantó, salió en su defensa y abrevó su rebaño.

Cuando ellas volvieron donde su padre… éste les dijo: ¿cómo es que venís hoy tan pronto? Respondieron: “Un egipcio nos libró de las manos de los pastores y además sacó agua para nosotras y abrevó el rebaño”. Preguntó entonces a sus hijas: “¿Y dónde está? ¿Cómo habéis dejado ira a este hombre? Llamadle para que coma”. (Ex. 2:16-21)

Aceptó Moisés morar con aquel hombre, que le dio a su hija Séfora como esposa Y DIOS le concedió un hijo, Gersón, (Ex.2:15-22) después de unos años, años  en los que él se sentía todavía  forastero, puesto que esto significa el nombre, Gersón, que da a su primer hijo, “ forastero, o extranjero” . Más tarde, nace su segundo hijo, Eliezer, su nombre significa, ”Dios me ayuda”, reconociendo al Señor en su vida. (Ex.18:3,4)

Jetro, ofreció a Moisés familia, casa y matrimonio, pero él  en realidad busca a Dios, que le sale al encuentro como llama de fuego, que arde sin consumirse, en una zarza, mandándole a liberar a los hebreos de Egipto. Él obedece, y con este siervo de Dios, se casó Séfora.(Ex. Cp.3)

Entonces tomó Moisés su mujer y sus dos hijos, y los puso sobre un asno, y volvió a tierra de Egipto… Y aconteció en el camino, que en una posada Jehová le salió al encuentro, y quiso matarlo” (Ex. 4:20, 24)  ¿Por qué?  Moisés no había circuncidado a uno de sus hijos e iba de camino como representante de Jehová DIOS.

 La circuncisión selló el pacto con los hijos de Israel y Moisés fue negligente en no hacerlo con su hijo. ¿Por qué no cumplió con esta tan importante señal? La Palabra de Dios no nos lo dice, pero pudo haber sido por Séfora, madianita, que no aceptara el pacto de Dios en su propio hijo y posiblemente, Moisés cedió a ella. En todo caso, Moisés es el responsable.

 No puede ser que Jehová llegara a matar al hombre al que había elegido para una empresa superior a las fuerzas humanas. Posiblemente lo que Dios quería era manifestar su descontento por no haber circuncidado a Eliezer.

Moisés decide hacerlo. Séfora se opone.  Finalmente se rinde y acepta. Pero enfurecida toma un cuchillo de piedra y sin anestesia, ella misma circuncida al hijo. Enfadada, coge en sus manos el prepucio del hijo y lo arroja a los pies de Moisés en tanto le grita: “Tú me eres un esposo de sangre” (Éxodo 4:25), aludiendo a la sangre vertida por Eliezer en el proceso de la circuncisión. Mucho cuidado con la actitud qué obedecemos los mandamientos de Dios.

A raíz del incidente el matrimonio se separa. Ella vuelve con sus hijos a Madián y él continúa camino de Egipto. 

Moisés queda solo. Se encontraba frente a un gran desafío. Y cuando más la necesitaba, ella decide abandonarlo. Podemos imaginar el dolor que debió sentir, cuando leemos en la Biblia: “Así le dejo luego ir” (Éxodo 4:26).

Moisés siguió su camino a Egipto  ¡SIN ELLA! Por largo tiempo Séfora se pierde las maravillas que hizo el Señor usando a su esposo. Séfora no apoyó a su esposo, no lo siguió y sufrió las consecuencias separándose de él, y separando a los hijos de su padre, espiritualmente y físicamente. Pudiendo haberse quedado con Moisés, escogió irse de nuevo con su familia. Escogió su familia por encima de su esposo. Tiempo después, su padre la lleva a ella y a sus dos hijos a Moisés y eso es lo último que sabemos del matrimonio de Séfora y Moisés. 

 La historia del matrimonio de Moisés y Séfora es una advertencia en contra de los matrimonios mixtos. En (2ª Co. 6:14) leemos: “No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?”.  Un cristiano, que habita  Cristo en su corazón, no debe contraer matrimonio con una persona que no profese su misma fe.  Porque además de no ser bíblico, supone un riesgo grande para toda la familia, los futuros hijos, y para la convivencia diaria.

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