Salmos II (Ruta 66) – José de Segovia

«Lo más valioso de los Salmos, para mí, es que expresan la misma delicia en Dios que hizo a David bailar», dice C. S. Lewis en sus Reflexiones sobre los Salmos. Esta segunda entrega sobre el libro de cánticos de la Biblia volvemos a escuchar el texto literal de algunos Salmos en artistas que no son famosos por su espiritualidad, pero tienen la honestidad que expresa su poesía. Como en el programa anterior, citamos el número y los versos correspondientes, para que el lector los lea por sí mismo en la Biblia. José de Segovia explica también en esta edición, por qué no ponemos las canciones enteras sin comentarios entre medio, La razón no es sólo porque se pueden escuchar integras en otros medios, sino por imperativos legales de los derechos de autor, que sólo permiten su uso educativo.

Escuchamos esta vez la sintonía de Ruta 66 en la voz de la tía del actor George Clooney, Rosemary. A continuación oímos la versión que hizo Elvis Presley del Salmo 23 (Paz en el valle), que no está en sus dos premiados discos de himnos, sino en una grabación de canciones de Navidad, Pocos saben que el «Stand By Me» de Ben E. King dice originalmente, «Stand By Me, Lord» (¡Quédate a mí lado, Señor!) porque está basado en el verso 4 del Salmo 23 y el 46. Lo escuchamos ahora en la versión de Sam Cooke con el grupo de gospel que estaba al principio, The Soul Stirrers, Moriría asesinado cuatro años después. Menos aún saben que el «Puente sobre aguas turbulentas» de Simon y Garfunkel lo escribió Paul para el programa religioso de la BBC cuando estaba en Londres, basado en el Salmo 4, verso 8.

El autor preferido de JFK, Thornton Wilder, escribió una novela sobre la Providencia que se desarrolla en el Virreinato del Perú, «El Puente de San Luis Rey», llevada al cine en España con actores de la talla de Murray Abraham, Kathy Bates o Robert De Niro. Escuchamos el discurso inicial sobre el azar y la Mano de Dios del franciscano que hace Gabriel Byrne ante la Inquisición, junto a la música que hizo para la película, el argentino Lalo Schifrin.

Cuando hablamos de los Salmos «penitenciales», nadie piensa en el «Oh Happy Day» de Edwin Hawkins, pero está basado en la confesión de pecado del Salmo 51. Si hay una película clásica que trata cristianamente, el tema del perdón, es la versión que hizo William Wyler de la novela de Lewis Wallace, «Ben-Hur». Escuchamos escenas de la ella y la banda sonora de Miklós Rózsa. La canción de blues «No es culpa de nadie más que de mí» es del ciego Willie Johnson en 1927. De este reconocimiento de culpa se han hecho muchas versiones, incluida una de Led Zeppelin, pero escuchamos la del galés Tom Jones en uno de sus últimos discos. Sobre el Salmo 51 hizo también una composición sobre «El fin de la inocencia», Don Henley de los Eagles. La película contemporánea que hemos elegido para hablar del perdón es «Un largo viaje» (The Railway Man, 2014), basada en la experiencia real de un prisionero de guerra en la construcción que conocemos por «El puente sobre el río Kwai», interpretada por Colin Firth y Nicole Kidman.

Para introducir los Salmos de ruego y confianza en Dios del próximo programa, escuchamos el tema que Eric Clapton hizo sobre el Salmo 86, «¡Señor, dame fuerza!», así como el cántico del dominicano Juan Luis Guerra sobre el Salmo 91, «Nada me separará». Tendremos la tercera y última entrega, la semana que viene…

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