La vida de Lot

Fue el sobrino de Abrahán, hijo de Harán y nieto de Taré. Lot viajó con su tío Abrahán y su tía Sarai a Canaán, a Egipto y también salieron de allí juntos. Llegó un punto en el que tenían muchísimas posesiones tanto Lot como su tío, por lo que decidieron separarse. Al parecer la tierra ya no era capaz de mantener a todas las personas y animales que componían las dos familias. Lot eligió el bajo Jordán y llegó a vivir cerca de Sodoma.

 Aunque todo el mundo ha oído la historia de la esposa de Lot, la Biblia no revela su nombre, por lo que no sabemos quién fue aquella mujer convertida en estatua de sal.

Lot vivió en una sociedad muy similar a la nuestra. Era corrupta, la gente no tenía vergüenza, los criminales y las actividades criminales abundaban, y los que pasaban por la ciudad de Sodoma se arriesgaban a ser robados y abusados físicamente. La atmósfera entera de la ciudad no era la de una sociedad cohesionada. El pueblo de Lot no tenía moral, normas ni vergüenza. La homosexualidad que abundaba era su estilo de vida que no sólo era permitido sino que alentaba al vicio y la corrupción. El pueblo de Sodoma estaba contento con sus formas corruptas y no deseaba refrenarlas.

Hospeda a ángeles en su hogar

 En el relato donde Lot aloja a dos ángeles en su casa, es interesante que notemos que comienza diciendo, que son 2 los ángeles que ve Lot, mientras que eran 3 los que en el capítulo anterior estaban ante Abrahán  para decirle que su esposa Sarai tendría un hijo. Como el mismo capítulo desvela, uno de los ángeles se quedó atrás representando a Jehová.

A partir del versículo 4 encontramos una escena que no muchos esperarían encontrar en la Biblia. Pero esto demuestra que las perversiones sexuales no son nuevas, sino que desde que el hombre es imperfecto hay personas depravadas. Encontramos a un grupo de sodomitas que pretenden violar a los invitados de Lot. No olvidemos dónde estamos: en Sodoma. Eso quiere decir que estos hombres probablemente habían crecido presenciando las relaciones abusivas como algo normal, dice el relato que eran jóvenes y viejos, todos a una.

A partir del versículo 4 encontramos una escena que no muchos esperarían encontrar en la Biblia. Pero esto demuestra que las perversiones sexuales no son nuevas, sino que desde que el hombre es imperfecto hay personas depravadas. Encontramos a un grupo de sodomitas que pretenden violar a los invitados de Lot. No olvidemos dónde estamos: en Sodoma. Eso quiere decir que estos hombres probablemente habían crecido presenciando las relaciones abusivas como algo normal, dice el relato que eran jóvenes y viejos, todos a una.

La gente de Sodoma había alcanzado tal nivel de degradación que ya no tenía vergüenza alguna. Cometían estos actos contranaturales en público o en privado.

En los últimos 20 o 30 años, se ha hecho común hablar de homosexualidad como una forma natural de vida. Sin embargo, de acuerdo a la ley de Dios , esto no es aceptable.

Los dos ángeles llegaron a Sodoma al atardecer, y Lot estaba sentado a la puerta de la ciudad. Cuando los vio llegar, Lot se levantó para recibirlos y luego se inclinó rostro a tierra. 2 Entonces les dijo: “Por favor, señores míos, vengan a casa de este siervo suyo. Quédense a dormir esta noche y haré que les laven los pies. Mañana pueden levantarse temprano y seguir su camino”. Pero ellos le respondieron: “No, gracias. Pasaremos la noche en la plaza”. 3 Pero él insistió tanto que al final fueron con él a su casa. Luego él les preparó un banquete y horneó pan sin levadura, y ellos comieron. 4 Antes de que ellos se fueran a dormir, los hombres de la ciudad de Sodoma rodearon la casa todos juntos, desde el más joven hasta el más viejo. 5 Y se pusieron a llamar a Lot y a decirle: “¿Dónde están los hombres que llegaron esta noche a tu casa? ¡Sácalos para que tengamos sexo con ellos!”. 6 Lot salió a la entrada, pero cerró la puerta detrás de él. 7 Entonces les suplicó: “Por favor, hermanos míos, no hagan algo tan perverso. 8 Miren, tengo dos hijas que todavía no han tenido relaciones sexuales con ningún hombre. Por favor, déjenme traérselas afuera para que hagan con ellas lo que les parezca bien. Pero a estos hombres no les hagan nada, porque ellos han buscado refugio bajo mi techo”. 9 Sin embargo, ellos le respondieron: “¡Quítate de en medio!”. Y luego dijeron: “Este individuo solitario, un extranjero que vino a vivir aquí, ¿cómo se atreve a juzgarnos? Ahora a ti te trataremos peor que a ellos”. Entonces se le echaron encima a Lot e intentaron tirar abajo la puerta. 10 De modo que los hombres que estaban dentro sacaron las manos para agarrar a Lot, lo metieron en la casa y cerraron la puerta. 11 Pero cegaron a los hombres que estaban a la entrada de la casa, desde el menor hasta el mayor, y estos se cansaron tratando de encontrar la puerta.

 Lot se enfrenta solo a la chusma cerrando la puerta de su casa tras de sí. Pero a continuación hace algo que puede resultar perturbador para un lector que observa desde nuestro tiempo. Ofrece la virtud de sus dos hijas vírgenes a cambio de que dejen en paz a sus invitados.

 ¿Fue correcto que Lot ofreciera a sus dos hijas a los depravados que querían violar a sus huéspedes?

Veamos varios argumentos:

•Jehová no lo condenó. No olvidemos que Dios tiene la capacidad de leer el corazón de las personas. Siendo esto así, si Lot hubiese obrado mal, habría quedado constancia de una sentencia condenatoria por parte de Dios. Pero no hay nada en el registro bíblico que refleje desaprobación por parte de Dios.

•Lot no fue cobarde. Alguien pudiera pensar que fue un cobarde y debió ofrecerse a si mismo a la chusma, evitando así que atacaran a sus hijas o a sus invitados. Pero el relato dice que Lot salió y cerró la puerta tras de sí, por lo que se enfrentó a la chusma él solo.

•Las costumbres orientales.  Dictan que un anfitrión debe proteger a sus huéspedes hasta la muerte si es necesario. De hecho los ángeles que se hospedaron en su casa declinaron su ofrecimiento en un principio. Pero el relato dice que Lot insistió tanto que al final acabaron aceptando. ¡Qué  sentimientos tuvo que experimentar Lot en estos momentos, intentando proteger a su familia pero también a los huéspedes a los que tanto había insistido.

•¡Cómo manejó esta situación tan desesperada!. Pongámonos en la piel de Lot por un momento. Sus hijas ya estaban comprometidas con 2 hombres de la ciudad. Al ofrecerlas, posiblemente quiso generar división en la turba que ya habían expresado su condición homosexual. Por otro lado, aunque Lot no sabía que sus huéspedes eran ángeles al invitarlos a su casa, es posible que a estas alturas de la noche ya se hubiera dado cuenta de la condición angelical de éstos. Eso explicaría que tenía una fe absoluta en que Jehová podía proteger a sus hijas y a él mismo de lo que pudiera pasar (como pasó en ese momento y más tarde en la destrucción de Sodoma y Gomorra).

Algunas personas simplemente viven a la deriva. Sus alternativas, cuando pueden reunir suficiente voluntad para tomar decisiones, tienden a seguir la ley del menor esfuerzo. Lot, el sobrino de Abram, era ese tipo de persona.

 Cuando era joven, Lot perdió a su padre. Aun cuando esto debió haber sido duro para él, contó con el ejemplo de su abuelo Taré y de su tío Abram, los que lo criaron. Aún así, Lot no desarrolló el sentido de propósito que aquellos tenían. Estaba tan atrapado en el momento presente que era incapaz de ver las consecuencias de sus acciones.

 Es difícil imaginar lo que habría sido de su vida sin la atención esmerada de Abram y la intervención de Dios.

 En el momento en que Lot fue sacado de esa situación su vida había dado un horrible giro. Había estado tan mezclado con la cultura de sus días que no quería dejarla. Su vida sin rumbo lo llevó finalmente a un camino muy definido: la destrucción.

    Sin embargo, Lot es llamado «justo» en el Nuevo Testamento (2 Pedro 2.7).  Esto nos da esperanza en el sentido de que Dios perdona y a menudo saca circunstancias positivas del mal.

    ¿Qué dirección lleva nuestra vida? ¿Vamos hacia Dios o nos alejamos de Él? Si nuestra vida va a la deriva, decidirnos por Dios puede parecer lo más difícil, pero es la única decisión que pone todas las demás decisiones en una luz diferente.

    Puntos fuertes y logros:

     •      Era un hombre de negocios exitoso

     •      Pedro lo llamó un hombre justo (2 Pedro 2.7, 8)

    Debilidades y errores:

     •      Cuando tenía que tomar alguna decisión, tendía a posponerla, luego elegía el curso de acción más fácil

     •      Cuando se le daba a elegir, su primera reacción era pensar en sí mismo

    Lección de su vida:

     •      Dios quiere que hagamos algo más que vivir a la deriva: quiere que seamos una influencia a su favor.

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