I de Crónicas – Ruta 66 con José de Segovia

«El pasado nunca está muerto; ni siquiera ha pasado», dice Faulkner. Está con nosotros, como escribe en su novela «Réquiem por una monja». Quien desconoce la Historia, no sabe que es una hoja, que es parte de un árbol, El Árbol de la vida, como ha titulado el catalán Ramón Rodríguez, el disco que ha sacado en la pandemía con el nombre de The New Raemon. Lo oímos después de la sintonía, que escuchamos esta vez, en la voz de Bing Crosby y las Andrew Sisters. En su reencuentro, Un largo camino lejos del Edén (2007), los californianos Eagles nos recuerdan que «tenemos corta memoria / nunca parece que aprendemos las lecciones de la Historia / seguimos cometiendo los mismos errores / una y otra vez / Y luego nos preguntamos por qué / estamos como estamos»…

La película Negación (2016) nos enfrenta a la tentación de reescribir la Historia. El revisionista del Holocausto, David Irving, niega las cámaras de gas de Auschwitz. Cuando la historiadora Deborah Lipstadt le contesta, es querellada por difamación, en nombre de la libertad de expresión. Escuchamos los argumentos del personaje que interpreta Rachel Weisz en el juicio, pero hay otra historia en minúsculas, que es tan importante como la Historia en mayúsculas. De ella nos habla la película Filomena (2013), que no es sólo el nombre de una borrasca, sino de una mujer real como Liptstadt, que buscó descubrir el secreto que escondía su pasado en Irlanda. Otro director británico, Stephen Frears, contó su historia con la veterana actriz Judi Dench…

Las Crónicas de la Biblia nos muestran que no podemos ignorar la Historia impunemente. La Escrítura nos revela qué diferente es el Reino de Dios a los que los hombres edifican. De ello habla el Himno de Ultravox y la declaración de Mi reino por Echo & The Bunnymen, dos grupos británicos de los 80, que hicieron épica de la tragedia. Por eso esperamos otro reino, diferente incluso al que canta David Bowie sobre el Reino que viene. Frente a esa petición del Padre Nuestro está la tentación de la que hablan los irlandeses U2 en su canción Correr, para quedarse parado, sobre el «dulce sabor » del pecado y el «fruto amargo», que viene después…

El Príncipe Caspian es una de las Crónicas de Narnia que parecen menos trascendentes. Sin embargo, se centra en el contraste entre la realidad presente y el gobierno del Rey que esperamos. De él habla la canción del grupo inglés Wishbone Ash del año 72, que sin ser cristianos, su voz muestra el anhelo de un reinado mayor que el de David, el de su Hijo en mayúsculas. A Él canta el dominicano Juan Luis Guerra, tras su conversión evangélica, en su Son al Rey. Despedimos el programa con la visión del Templo futuro que anuncia Crónicas con su construcción presente. Es la de otro músico que llegó a la fe cristiana, Neal Morse. Seguiremos meditando en el mensaje de Crónicas en el próximo programa de Ruta 66 con José de Segovia…

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